martes, 9 de junio de 2015

PAUL STRAND: EL OBSERVADOR.



Paul Strand por Alfred Stieglitz

Buen día, estimados amigos, aquí estamos una vez mas para tratar sobre cultura y arte, y como temática hay para rato, pues esta pesada que todos los días entra en vuestras vidas, con vuestro consentimiento, por supuesto, siempre encuentra mucho y bueno sobre lo que escribir y leer.


Es así que hoy, nos deleitamos con la FOTOGRAFÍA, y ello gracías, como en innumerables ocasiones a las Fundaciones que velan por que la cultura sea Patrimonio de la Humanidad, cultura que se muestra a través de diferentes manifestaciones artísticas.
La FUNDACION MAPFRE, en su Sala Bárbara de Braganza, que tiene abierta en Madrid, en el número 13, de la misma calle, nos ofrece una exposición, desde ya, inaugurada que ha sido el pasado 3 de junio, hasta el 23 de agosto de 2015, sobre la obra y trayectoria profesional uno de los fotógrafos considerados maestros de la fotografía moderna, y que fue una figura crucial como pionero de las fotos humanistas. Su ideología de tendencia comunista, le llevó, a ser objetivo de "caza de brujas". Me refiero a PAUL STRAND (1890-1976), muestra organizada por el Philadelphia Museum of Arte, en colaboración con Terra Foundation for American Art.


Precisamente, es el Museo de Filadelfia el que tiene la mayor colección de fotografia de este artista. 
Fue la persecución de la que fue objeto por parte de la autoridades estadounidenses la que llevó a PAUL STRAND a marchase de su país, calificándolo de intolerante, y se estableció, para el resto de su vida, 27 años, en un pueblo de Francia.

Ciega-1916


La fotografía que nos ofrece el cartel de la muestra de Paul Strand es una de las mas significativas de su obra.

El retrato que obedece al título de Blind,  fue realizado en las calles de Nueva York, en el año 1916, y nos muestra la imagen de una mujer ciega, que pide limosna. Si bien, puede observarse la ceguera de la fotografiada, ésta lleva colgado al cuelo un letrero que, expresamente, la califica.
Por su realismo, por su veracidad, y hasta cierto punto, por la crueldad que rezuma la imagen, Paul Strand está considerado como ya he indicado uno de los mas dignos representantes del las fotos calificadas como "humanistas".

The family, Luzzara, Italy

Young Boy

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Evidentemente, a principios de siglo los "fotógrafos" eran considerados meros imitadores de los pintores, pese a que lo importante, para muchos de ellos, era dar fe de la situación que vivía el pueblo, algo que muchas veces y en reiteradas ocasiones, la autoridades se niegan a mostrar.



Fotografía tomada en Ghana

Paul Strand fue hijo de inmigrantes procedentes de Bohemia, y fue precisamente, su padre quien le hizo un mas que espléndido regalo, una cámara fotográfica, cuando contaba 12 años. Con tan solo 14 años empezó estudiando en la Escuela Superior de Ética y gracias al apoyo de Lewis Hine, un fotógrafo también que gustaba de la fotografía de la calle, entró en contacto con el grupo Photosecesión, donde conoció a Alfred Stieglitz, quien le fue de gran ayuda.

Una vez se graduó, se decidió por abrir un estudio propio.
Paul Strand es un observador nato, nada escapa de todo lo que sucede a su alrededor y el escoge qué desea que quede recogido en sus fotos para siempre. 
Partidario del movimiento cubista, se interesa por sus postulados y adopta su ideario.




En Paul Strand la naturalidad era un elemento fundamental, si bien su cámara tenía un gran formato, conseguía enfocar y encuadrar,  mediante un sistema construido a mano,unas imágenes excepcionales. No en vano, sus posibilidades como fotógrafo fueron también aprovechadas para el 7º Arte.
Son las suyas imágenes improvisadas captadas en un momento instintivo y que ofrecen cierto posicionamiento al retrato psicológico.
Es en 1916 cuando sus fotos son publicadas en la revista Cámara Work y Stieglitz, afirmó sobre su trabajo que era "la expresión directa de nuestro tiempo", comparándole con Alvin Langdon Coburn.


Un año mas tarde, se decidió por publicar una serie de fotos, en las que primaban los ángulos y el individuo, a fin de conseguir una vista diferente de la geometría de los edificios de lo que era considerada como arquitectura moderna. Consigue tal efecto mediante el empleo de personas de físico contundente, pero que, frente al lado de las grandes construcciones, devienen pequeñas.
Realizó trabajos en México, Europa y África, con una coherencia que transmitía en cada una de sus imágenes, era su mensaje el que nos señala el sentido de que la fotografía "debe revelar la naturaleza esecial de la experiencia humana en un mundo cambiante".

México




Era el suyo un total compromiso con el medio ambiente, y con los seres humanos, para ello se oponía a la mecanización del presente y al utilitarismo global, prefiriendo decantarse por una vida que se ciñera a la contemplación y todo ello, como ya he manifestado, siempre en comunión con la naturaleza, su gran aliada.
Destacar que hizo multitud de fotografías a su esposa, Rebecca, todas ellas de una gran intimidad, sin perjuicio de que su identificación con la fotografía social entrara fuerte en su vida, hacia 1932, coincidiendo con su viaje a México.

Rebecca

En principio, la visita a México no estaba prevista para muchos días, pero se prolongó durante dos años. El Gobierno mejicano, cuyo futuro presidente Lázaro Cárdenas, llevó a cabo una gran cantidad de reformas por las que nacionalizó el petróleo y tocó muchos aspectos de la vida agraria y educativa, le aceptó y le patrocinó e incluso consiguió que expusiera en Mexico capital, en 1933, gracias a lo cual pudo obtener medios para viajar por todo el pais. 
Ese viaje fue definitivo en la obra de Strand, pues llevó a cabo infinidad de tomas de indígenas. Destacan sus "Fotografías de México", un total de 250 imágenes, que fue editado en 1940, y en el que el ser humano es el protagonista.

Cuatro hombres y una niña


Fue nombrado director de actividades fotográficas y cinematográficas del Ministerio de Educación mexicano, y llevó a cabo una serie de películas sobre el país, entre otras, el guión del que fue su primer largometraje, titulado "Redes", un documental sobre la rebelión de unos pescadores, que fue criticado como "prorruso". 
Su actividad fotográfica se vió vinculada a la política pues participó activamente durante la gran depresión en EE.UU., y en 1935 viajó a la Unión Soviética, y conoció al director de cine Eisenstein.
Continuando con su incursión cinematográfica y ya de regreso a los EE.UU., fue elegido presidente de la Compañia Frontier Films, que estaba dedicada a los documentales de carácter social.
Asimismo, empezó produciendo documentales,  todos ellos encaminados a denunciar la situación social y llegó a crear con Berennice Abbot la "Photo League" de Nueva York, cuya finalidad no era otra que la de crear prensa radical, sirviéndose para ello de todas las imágenes que había captado en sus viajes.
En 1945, el MoMA de Nueva York llevó a cabo una exposición monográfica sobre su obra.


En tanto, en los EE.UU.  empezó la caza de brujas, encaminada a hacer la vida mas que imposible a todos los simpatizantes comunistas, si bien Strand jamás llegó a militar en el partido, Paul Strand no admitió la intolerancia con la que era tratada su persona y su trabajo y abandonó su país, para establecerse, como ya he mencionado en un pueblo del norte de Francia, donde se consideró "exiliado", por el resto de su vida, 27 años. Eso sí, jamás aprendió a hablar en francés.

Four old fishermen

En Francia, sin la compañía de todos sus amigos, entre los que podemos citar la pintora Georgia O´Keefe y su marido, el también fotógrafo y amigo Alfred Stieglitz, Strand siguió trabajando, llevando a cabo una serie sobre paisajes, bellísima, con el nombre de "Un Paese: Portrait of an Italian Village", en el que nos muestra la miseria que trajo consigo la II Guerra Mundial. 
Su fama hizo que el gobierno de Ghana, en 1964, requiriera sus servicios, con la finalidad de hacer fotografías de la cultura y de todo aquéllo que pudiera considerarse tradición. El resultado de este reportaje fue también excepcional, la serie "Ghana: An African Portrait".



El legado de Paul Strand al que podemos calificar como hombre honesto, sencillo, ha llegado y calado entre todos los aficionados a la fotografía, y entre el público en general, pues sus retratos nos muestran una sensación de tranquilidad, de serenidad, frente a la terrible realidad con la que hemos de convivir todos los días.
En su obra, sus personajes mantienen una templanza, que, quizás, "choca" con la sociedad en la que habitan, pero, esa calma es de lo que siempre quiso Strand hacernos partícipes, las personas son lo mas valioso de su trabajo, un trabajo que le convirtió en un fotógrafo puro, sin fisuras. Un hombre íntegro.



BUEN DÍA A TODOS

Estamos en el 
Directorio Hispano de las Artes

Fuentes: www.elangelcaido.org/fotógrafos
20minutos.es

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