sábado, 22 de agosto de 2015

GUSTAVE CAILLEBOTTE: UN IMPRESIONISTA DIFERENTE.



Buen día.
El protagonista de nuestro "post" de hoy, no ha sido lo suficientemente reconocido dentro del movimiento impresionista, partiendo de la base de que su pintura podemos encuadrarla mas dentro del realismo pictórico, si bien la influencia del impresionismo fue fundamental en toda su trayectoria.
El hecho cierto es que GUSTAVE CAILLEBOTTE, amén de pintor, fue coleccionista, mecenas y se dedicó, en parte, a la organización de las exposiciones de sus amigos.


Y su reconocimiento viene de la ocasión que nos ofrece la National Gallery of Art de Washintong, que hasta el próximo día 4 de octubre nos ofrece una exposición de las obras de este artista que conforman su colección. 

The yellou fields at Gennevilliers

Gustave Caillebotte nació en París, el 19 de agosto de 1848 y falleció en Gennevilliers, el 21 de febrero de 1894, con tan solo 45 años.
Muy significativo fue la circunstancia de que Gustave Caillebotte nunca necesitó vender su obra para vivir, pues heredó de su padre una mas que considerable fortuna, lo cual le permitió desarrollar su afición de una forma mas que relajada. De su padre heredó un negocio de prendas militares, y también fue juez del Tribunal de Comercio. Sus veraneos en la ciudad de Yerres, situada al sur de París, le inician en su afición por la pintura y el dibujo.


Baigneurs bord de Yerres

Balcon con dos hombres

Cuatro vasos con crisantemos

En 1868 se licenció en derecho y ejerció. A continuación, se licenció en ingenieria naval. Con motivo de la Guerra franco-prusiana fue alistado en el ejército frances.
Sus inicios académicos lo fueron en el taller del pintor Leon Bonnat, si bien desarrolló un estilo mas que peculiar en la que fuera la residencia de sus padres, en la que instaló su taller.


Gartent in trouville

Man at his bath

En el año 1873 empezó su formación en la École des Beaux-Arts, si bien por poco tiempo, en parte a que con el fallecimiento de su padre, y después de su madre, los tres hermanos Caillebotte se repartieron toda la herencia familiar, una fortuna importante, que le permitió dedicarse, en cuerpo y alma, a sus aficiones, entre las que, amén de pintar, estaba la de coleccionar cuadros de sus amigos "los impresionistas". Esta labor de mecenas, que le propició su acomodada posición económica, fue la que permitió ayudar a muchos de sus amigos a exponer y trabajar en su pasión: la pintura, sabedores de que Caillebotte estaría siempre a su lado, para ayudarles.


Boulevard des italiens

 Desnudo en diván

Gustave C. no participó en la primera de las exposiciones de sus colegas impresionistas, en 1874, mas si lo hizo en la segunda, en 1876, causando una curiosa "impresión" tanto entre la crítica, como entre sus compañeros. 
Si observamos detenidamente su obra, nos resulta un tanto extraña, pues en tanto en cuanto el dibujo y las composiciones tenían mucho en común con la pintura académica, el uso de determinados colores y la forma de la pincelada le hacía acercarse al movimiento impresionista.


Calle de Paris lloviendo

Vue de toits (Effect de neige)

Mujer en ventana

Precisamente, en el Salón de 1876, presentó ocho pinturas, entre ellas, quizás la mas destacada de toda su producción "Los acuchilladores de parquet", cuyo tema nos ofrece la visión de unos obreros que trabajan sobre un piso de madera, y que llegó a ser considerada como "vulgar", por la crítica. No obstante, en esta magnífica obra que todos podéis contemplar, nos ofrece la posibilidad de admirar un enfoque que podríamos calificar como fotográfico, en el que destaca la extraaordinaria perspectiva, una constante en gran parte de su producción. 


Los acuchilladores de parquet

Tomando como referentes a sus precursores, Jean-François Millet y Gustave Courbet, amén de su amigo Degas, Caillebotte gustaba de pintar la realidad tal como él mismo la enfocaba, evitando darle una cierta teatralidad a la obra en cuestión. Mas, es curioso observar como Gustave Caillebotte, cuyo estilo y técnica varían continuamente, se inclinan por distintos estilos, decantándose unas veces por una riqueza de colores llena de realismo, en tanto en otras, podemos disfrutar de las tonalidades pasteles y la pincelada ligera y suelta propia de Pissarro o Renoir.


Mujer en interior leyendo

El Puente de Europa


Son frecuentes en Gustave Caillebotte el retrato de muchas escenas domésticas, entre las que podemos disfrutar con numerosos retratos e interiores. Igualmente, gustó de pintar escenas de personas, realizando actividades del todo normales, como cenar, jugar a las cartas, tocar el piano, leyendo, cosiendo, siendo manifestaciones todas de escenas íntimas, eso sí, protagonizadas por la clase alta..


Hombre secándose sus piernas

Retrato de mujer

Dentro de su temática también abunda en sus pinturas de campo en Yerres, donde toma especial protagonismo los paseos en barco, la tranquilidad de los riachuelos, la dedicación a la pesca, la natación y otras muchas escenas protagonizadas por personas de su entorno.


The Bezique game

No obstante, Caillebotte es mas reconocido por sus pinturas que nos reflejan el Paris de la gran ciudad, para las que utiliza los colores planos y un efecto del todo foto real, que configuran el cuadro con un aspecto moderno, por lo que podemos afirmar, en cierta forma, que nos acerca al norteamericano Edward Hopper. Muchas de estas sus pinturas urbanas abundan en la técnica impresionista.
Gustave Caillebotte era lo que se puede considerar hoy un hombre "moderno", en determinados aspectos muy distinto a muchos de sus compañeros, a lo que debemos añadir el que su procedencia burguesa y acomodada, le marcaba la distancia con el resto de sus amigos, que mayormente vivían al día, e incluso, a veces, en la indigencia.


Rising road

En todas y cada una de sus obras, nos encontramos con el alma de Caillebotte, buscándose entre la multitud, intentando encontrar un pequeño espacio en el que definir su identidad, en el Paris en el que vivió.
Y un aspecto mas que importante y que no podemos obviar es destacar que Gustave Caillebotte,  siempre estuvo dispuesto a ayudar a sus amigos, no solo comprándoles cuadros, a Cézanne, Degas, Manet o Pisarro, sino que organizó sus exposiciones, lo que le convirtió, amén de en un gran amigo, en un excepcional mecenas.


Nasturniuns

Gustave Caillebotte falleció a los 45 años, en Gennevilliers, el 21 de febrero de 1894, y reposa, para siempre, en el cementerio de Père Lachaise, de Paris.
Un hecho curioso que no quiero dejar pasar fue la circunstancia de que Caillebotte, al no tener herederos, dejó como tal al Estado francés, una espléndida herencia, consistente en una colección de pintura impresionista que debía exhibirse en el Museo du Luxembourg, antes de que, definitivamente, fuese intalado en el Museo del Louvre. Mas este tipo de pintura, todavía no estaba muy bien vista a los ojos de los tradicionalistas, que consideraban a Monet, Cezanne, Pisarro, o Sisley como meros provocadores, cuyas obras, expuestas al público, solo servirían de eso "provación".
Mas como Gustave Caillebotte, amén de ser un artista, un mecenas genial, era un hombre muy inteligente, estableció en su testamento una cláusula por la cual la entrega de los cuadros, en legado, podría retrasarse veinte años, y así se llevó a cabo. Los albaceas fueron los que tuvieron que tomar las riendas en el asunto, a fin de que la última voluntad de su gran amigo y mecenas se cumpliera, y tras años de espera, la colección de obras pictóricas de Gustave Caillebotte es una de las mas visitadas y elogiadas en el Musée d´Orsay, mas de todas estas obras solo cuatro están firmadas por Caillebotte, pues la mayor parte de su obra forma parte de colecciones privadas.


Skiffs on the Yerres

Sin lugar a dudas, Caillebotte no fue un impresionista "al uso", ya hemos podido comprobar que la primera parte de su obra no participa de los cánones que marca el impresionismo, en ella no observamos características como la pincelada suelta, espontaneidad, indefinición, ni esa peculiar atención de todos los impresionistas por captar la luz. Pero es en sus obras en las que nos muestra la vida urbana, donde nos percatamos de que las mismas encierran un sutil desasosiego.


Mujer en vestidor

De los ultimos años de su vida, sabemos que la dedicó fundamentalmente a tres ocupaciones:la jardineria, los sellos y el remo. 
En definitiva, Gustave Caillebotte, jamás renegó de su origen burgués y supo sacar buen partido a su mas que adinerada posición. Eso sí, fue un gran amigo y un excelente compañero para aquéllos que como él amaban el arte.

El tiempo, amigos, siempre da la razón al que obra con sano juicio y buen proceder.





BUEN DÍA A TODOS

Blog incorporado al
Directorio Hispano de las Artes


Fuentes: Historia y Vida.
Wikipedia.
Fundación Mapfre/Revista ATTICUS.

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