lunes, 13 de junio de 2016

LOS TRANSEÚNTES ANÓNIMOS, POR JERZY KALINA.



Jerzy Kalina

Buen día.

Quizá sea éste un artículo reducido, en cuanto a su extensión, pero por lo que afecta al mensaje que encierra es, tal vez, uno de los más completos que haya podido ocupar un espacio en este nuestro blog.

Dedicado a un grupo escultórico excepcional, por su calidad y por la reflexión a que nos obliga.

LOS TRANSEÚNTES ANÓNIMOS es, sin lugar a dudas, una reliquia del arte urbano europeo.



Se encuentra ubicado en la calle Swidnicka de la ciudad polaca de Wroclaw, y en el mismo podemos observar un total de catorce figuras, todas ellas anónimas que descienden y ascienden de la tierra y dan la impresión de seguir un camino. Sus rostros imperturbables, sus diferentes indumentarias nos acercan a la variedad de personajes que abarcan la Humanidad, en un afán de perpetuarse en el hecho de seguir existiendo, de continuar con sus vidas, la de todos los días, en una ciudad cualquiera.



El autor de estas catorce esculturas, realizadas en bronce, es el escultor y cineasta Jerzy Kalina, y este tributo anónimo fue inaugurado en 2005, con la finalidad de honrar a los civiles desaparecidos durante la instauración de la Ley Marcial polaca en la noche del 13 de diciembre de 1981.




No hay por qué servirnos de más palabras, basta sencilla y llanamente, detenernos en cada una de las diferentes esculturas, y observarlas, con el pensamiento puesto en que una cualquiera de esas personas puede ser uno de nosotros, en cualquier otro momento, en cualquier otro lugar, porque el horror no conoce de lugares, ni de tiempos.



BUEN DÍA A TODOS

Blog incorporado al
Directorio Hispano de las Artes


MONTAÑAS

Si ésas no son piedras, entonces yo soy una mosca,
Si ésas no son piedras, entonces son un dedo -

Dedo, hombro, ojo.
El aire viene y va sobre ellas atenta, cortésmente.

Ayer ya estaban ahí, y antes del mundo de antes de ayer,

Contentas con su herencia,

Sin otra labor por realizar que la de ser dueñas de los días,

Tan solo ser dueñas de su poder y presencia,

Sonriendo a lo lejos, con el rostro iluminado por la paz
De la voluntad y el testamento del padre,

Luciendo flores en el pelo, adornando los ramales de su cuerpo

Con la agonía del amor y la agonía del miedo y la agonía de la muerte.

EL AZOR EN EL PÁRAMO-TED HUGHES.


Fuentes: Wikipedia.

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