domingo, 2 de abril de 2017

AMELIA EARHART: HISTORIA DE UNA PASIÓN.


Amelia Earhart

Buen día.

La historia que hoy vamos a referir es la de una pasión, y su protagonista una mujer, la aviadora estadounidense AMELIA EARHART.

Amelia Earhart nació en Atchinson, en 1898 y desapareció en el océano Pacífico el 2 de julio de 1937, cuando estaba a punto de completar la vuelta al mundo por la línea del ecuador, lo que contribuyó a hacer de ella una leyenda y un icono de lo que la voluntad y el tesón de esta mujer en aras de alcanzar nuevas metas de la aviación.
Amelia realizó la travesía en solitario del Atlántico, en el año 1932, algo que nunca había conseguido ninguna mujer y el primer vuelo entre la isla de Hawai y el territorio de los EE.UU., en 1935.




Sus años de infancia transcurrieron durante bastante tiempo con sus abuelos maternos, que le proporcionaron una vida cómoda y tranquila. Su abuelo, Alfred Otis, era un reconocido juez retirado, que se hizo cargo de la educación de su nieta, pues pensaba que el padre de ésta no podría darle a su hija una formación esmerada.



La niña era la típica chica traviesa, audaz, que gustaba de jugar con chicos, escalando árboles, y otras actividades que suponían cierto riesgo; también gustaba de recortar noticias de los periódicos que hacían referencia a mujeres que protagonizaban hazañas hasta entonces solo llevadas a cabo por hombres.
Junto a su familia se trasladó a Des Moines, Iowa, en 1905, toda vez que su padre consiguió un trabajo de ejecutivo y con solo diez años vio, por vez primera, un aeroplano, si bien no le llamó especialmente la atención.




Mas el alcoholismo en el que cayó su padre y la muerte de su abuela materna, a la que Amelia adoraba, obligó a la familia a cambiar de residencia, hasta que la madre de Amelia, Amy, hastiada de la situación del que fuera su esposo, le abandonó y marchó junto a su hija y su hermana, estableciéndose en Chicago.
Cursó sus estudios superiores en la Universidad de Columbia (Nueva York) y realizó cursos de verano en la Universidad de Harvard, completando así su formación.
Durante la Primera Guerra Mundial prestó servicios como enfermera en un hospital de campaña canadiense, para posteriormente trabajar como asistente social en Boston. Fue precisamente estando en la ciudad de Toronto, cuando visitó un campo del Cuerpo Aéreo Real y fue, allí donde sintió la fascinación por la aviación.


En 1920 y después de asistir a un espectáculo aéreo en Long Beach, consiguió que le permitieran subir a bordo de un biplano volando sobre la ciudad de Los Ángeles. Sus palabras, una vez terminado el trayecto, no dejaron dudas sobre su vocación: "Tan pronto como despegamos sabía que tendría que volar de ahora en adelante".



Su primer éxito y con ello se hizo popular entre el público en general fue cuando el 17 y 18 de junio de 1928 realizó como pasajera la travesía del Atlántico, en un avión que pilotaban Wilmer Stultz y Louis Gordon, salvando la distancia de 3.200 kilómetros entre Terranova y Gales, lo que la convirtió en la primera mujer en realizar dicha aventura.
A partir de ese momento fueron muchos los vuelos que realizó en solitario por todo el territorio de los EE.UU., que continuó aun habiendo contraído matrimonio con el editor y explorador George Palmer Putnam, en 1931, si bien Amelia Earhart siguió conservando su apellido como símbolo de independencia.



Un año más tarde y entre el 20 y el 21 de mayo de 1932 llevó a cabo la travesía en solitario del Atlántico, siendo la primera mujer que realizó esta proeza, algo que solo había conseguido Charles A. Lindbergh, en 1927, y no solo  eso, sino que llegó a establecer una nueva marca de velocidad, cuando en trece horas y cincuenta minutos llegó a Irlanda.
Gracias a su valentía el Congreso de los Estados Unidos le entregó la Cruz Distinguida de Vuelo, también la primera otorgada a una mujer.
En la vida de Amelia Earhart los vuelos se convirtieron en algo habitual, atravesando todo el territorio de los EE.UU.
Fue en 1935 cuando completó con éxito una nueva travesía entre Honolulú (Hawai) y Oakland (California), sobre aguas del Pacífico.


Poco después estableció un nuevo record cuando sin escalas, viajó de Ciudad de México y Nueva York en poco más de catorce horas.


Lockheed Vega 5b
(Museo del Aire y del Espacio de Washington, D.C.)

En 1937, Amelia Earhart ya era una figura reconocida mundialmente, anunció su intención de dar la vuelta al mundo, pero para ello se serviría de una ruta distinta hasta las entonces utilizadas, toda vez que hasta entonces los vuelos a larga distancia se hacían recurriendo a llevarlos a cabo mediante varias cortas etapas.
De esta forma Amelia junto a su copiloto y navegante Fred Noonan, un aviador experimentado en el vuelo sobre el Océano Pacífico, tenían la intención de circunvolar el globo terráqueo, siguiendo la línea del ecuador, en un bimotor con el nombre de "Electra". 

Amelia y Fred



El 1 de junio de 1937, el Electra salió de Miami, siendo su primer destino San Juan, en Puerto Rico, para continuar hacia Caripito, en la zona oriental de Venezuela, bordeando seguidamente Sur América con rumbo a África y el Mar Rojo. La travesía continuaba con una ruta del todo inédita hacia Karachi en Pakistán, para después dirigirse a Calcuta, donde llegaron el 17 de junio. Los viajes siguientes les llevaron a Rangún (Birmania), Bangkok, Singapur y Bandung, en la isla indonesia de Java, donde se encontraron con diferentes dificultades, pues el mal tiempo les hizo retrasar la partida, amén de que a la nave hubo que hacerle reparaciones.


No obstante, el principal problema surgió cuando Amelia cayó enferma de disentería, lo que les hizo perder bastante tiempo, hasta que el 27 de junio partieron hacia Darwin en Australia.
El 29 de junio llegaron a Lae, Papúa Nueva Guinea, habiendo ya recorrido un total de 35.405 kilómetros, faltándoles para completar el viaje 11.265.
Fue entonces cuando Amelia Earhart se puso en contacto con el Herald Tribune, enviándole una serie de fotos en las que se la veía bastante cansada y demacrada, más ello no le impidió que el 2 de julio el avión que transportaba a ambos viajeros se pusiera de nuevo en marcha, en medio de unas circunstancias atmosféricas poco favorables.


Ruta del último viaje

Consta que a las 7:20 GMT dio cuenta de su posición a 232 kilómetros al suroeste de las Islas Nukumanu, y una hora más tarde se recibió el último contacto de radio, que daba cuenta de que volaban camino a la Isla Howland a 3.637 metros de altura.
Sobre las 20:14 GMT el  guardacosta recibió noticias de su última posición, pero sobre las 21:30 GMT parecía confirmado que el avión que pilotaba Emilia Earhart y Fred Noonan pudo estrellarse en el mar.



Las terribles noticias sobre la suerte tanto de Emilia como sobre su copiloto llevaron a hacer los consiguientes cálculos sobre el lugar en el que el aeroplano pudo haber caído, situándolo de 56 a 160 kilómetros de la costa de la isla de Howland.
El presidente Franklin autorizó todo un despliegue para poder localizar al avión siniestrado, más ante la falta total de noticias, la búsqueda se suspendió el 18 de julio.




Su esposo, George Putnam continuó en la búsqueda de Amelia, pero todo ello resultó infructuoso, y al día de hoy, se piensa que la avioneta pudo caer sobre el Pacífico antes de llegar a la citada isla.
No obstante, hay alguna que otra teoría que afirma, basándose en el encuentro de algunos restos humanos y fuselaje de avión no identificado, que el mismo aterrizó en la isla de Nikumaroro, una de las Islas Fénix, y que tanto Amelia como Fred sobrevivieron durante cierto tiempo, falleciendo al no ser encontrados, y carecer de agua potable.



La hazaña de esta singular mujer, Amelia Earhart fue llevada al cine en 2009, dirigida la película por Mira Nair sobre un guión de Ronald Bass, teniendo como protagonista a la reconocida actriz Hilary Swank.



Para todos los amantes de la aventura, el riesgo es un factor que siempre está presente, pero ello no impide que esa pasión, esa fuerza que arroja al individuo a romper todo tipo de barreras siga existiendo, pese a que son muchas las vidas que quedan en el camino.
Mas para los que consiguen su sueño, debe ser como tocar el cielo, el que tocó AMELIA EARHART.




BUEN DÍA A TODOS

PURA KASTIGÁ

Blog incorporado al
Directorio Hispano de las Artes

Fuentes: Wikipedia.
www.biografíayvidas.com




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