jueves, 11 de noviembre de 2021

Lorde - Fallen Fruit



BUENA NOCHE

BUENA MÚSICA




 

MUSEO NACIONAL DEL ROMANTICISMO (MADRID-ESPAÑA).- TODO UN MUNDO POR DESCUBRIR




El ROMANCISIMO fue un movimiento artístico que se inició a finales del siglo XVIII y principios del siglo XIX, con una gran variedad de manifestaciones, si bien podemos concretar su ideario en la creencia en el valor de lo que supone la experiencia individual, desmarcándose del racionalismo impuesto por la Ilustración y el orden tan característico del "Neoclásico"; es así que el Romanticismo nos viene a mostrar una actitud de pensamiento más que lo que podría considerarse como un conjunto de rasgos estilísticos.

En España el movimiento romántico se manifiesta especialmente durante el que fuera reinado de Isabel II, entre los años 1833 a 1868.



Tener la oportunidad de conocer en un espacio específico las más variadas expresiones artísticas de este movimiento es algo del todo inusual, más no imposible, basta para ello realizar una visita a un MUSEO, ubicado en Madrid (España), en el antiguo palacio del marqués de Matallana, un edificio de estilo neoclásico, situado entre las calles San Mateo y Beneficencia, en el barrio de Justicia, distrito Centro, en la citada capital de España.




Este Museo conserva una extraordinaria colección de objetos artísticos e históricos, sobre lo que era la vida cotidiana y las costumbres del siglo XIX, a través de la recreación de un ambiente en el que el visitante se siente totalmente transportado a otra época.




Su origen lo debemos a Benigno de la Vega-Inclán, un gran mecenas quien también fundó el Museo del Greco en Toledo y el Museo Casa Cervantes de Valladolid; a raíz de una exposición que fue organizada en la Sede Española de Amigos del Arte, en 1921, dirigida por Pedro Muguruza, se exhibieron un total de 86 cuadros y diferentes muebles que el marques de la Vega-Inclán había donado al Estado español, lo que fue recogido en un libro con el título Tres salas del Museo Romántico -1921-, de Vegue y Goldoni y Sánchez Cantón, en el que se realizaban diferentes estudios sobre la pintura de la citada colección.

El propio marqués de la Vega-Inclán fue el que prologó el libro y manifestó su especial deseo de crear un Museo Romántico, cuyos fondos se nutrirían con piezas artísticas del periodo comprendido entre 1808 y 1860.



Este interés por parte del marqués fue apoyado por José Ortega y Gasset quien dio una conferencia con el título de Para un Museo Romántico, abundando en la importancia de la creación de un museo de tan particulares características. 

Después de diferentes gestiones llevadas a cabo para encontrar el emplazamiento más idóneo, se alquiló el edificio que actualmente ocupa el Museo y se llevaron a cabo las obras de acondicionamiento necesarias.

Posteriormente, el Estado adquirió el edificio convirtiéndolo en sede permanente del Museo del Romanticismo, realizando nuevas reformas que permitieron la apertura al público en mayo de 1945, bajo la dirección de Mariano Rodriguez  de Rivas, gracias al que el museo conoció de una gran popularidad, y no solo por su finalidad como museo, sino que en el mismo se llevaban  a cabo las más variadas actividades culturales, desde exposiciones hasta recitales poéticos y conciertos.

Con el paso de los años, el Museo y el edificio en el que se encuentra ubicado ha sido objeto de las más variadas modificaciones, y todo en función de las más que abundantes aportaciones, tanto de particulares como de otros museos, que han ido creciendo con el tiempo. Es así que la última de las reformas se llevó a cabo en el año 2001, para rehabilitación del inmueble, reacondicionamiento de salas y aumentando los medios a disposición de los visitantes. En 2009 fue aperturado de nuevo, con el nombre de MUSEO DEL ROMANTICISMO.

Entrando de lleno en lo que podemos descubrir una vez traspasamos las puertas de este Museo nos encontramos con todo un patrimonio a base de muebles, objetos decorativos, pinturas..., amén de convertirnos en espectadores de la vida de la época.

Entre las colecciones de pinturas destacan artistas de la categoría de Francisco de Goya, José Aparicio Anglada o Vicente López Portaña; artistas de tendencia orientalista, costumbristas, de pintura de historia, así como retratos de diferentes personalidades.

Es de singular belleza su colección de miniaturas con un total de 275 piezas, entre las que abundan los retratos, y por lo que respecta al mobiliario que podemos admirar en el recorrido de las distintas estancias, nos encontramos con muebles de estilo imperial francés y del periodo isabelino, siendo de especial belleza las tapicerías.

Del todo necesario es detenerse en la porcelana y cerámica, tanto de origen español como extranjero, inglesa, de París, Sèvres o Meissen; sin olvidar los abundantes abanicos que adornan las estancias, o la colección de estampas, una de las más importantes del Museo, que alcanza un total de 3000 piezas; dibujos, litografías, fotografías -desde daguerrotipos y ambrotipos- incluyendo los variados procesos de producción, y una singular colección de ingenios visuales, entre los que podemos descubrir fotografías estereoscópicas y diaphanoramas.

En definitiva, el MUSEO DEL ROMANTICISMO no es solo un museo, sino la expresión artística y vital de toda una época, desde lo que puede considerarse ARTE, con mayúscula, hasta los pequeños detalles, como juguetes, ajuar doméstico, etc..-, que han hecho de la vida cotidiana historia y deleite.

DISFRÚTENLO a través de estas imágenes...












 












Fuentes:
Wikipedia.
Diccionario de Arte. Ian Chilvers.


 

domingo, 7 de noviembre de 2021

HANS RUDOLF GIGER.- LA PERTURBACIÓN DE LA INTELIGENCIA BIOLÓGICA.


Describir con palabras la obra de HANS RUDOLF GIGER -HR GIGER- es del todo imposible sin una amplia visión de la que es su producción como pintor y escultor, así como su participación en diseños y decorados para el cine, portadas de discos, videojuegos y libros, es así que nos adentramos en el perturbador mundo de este genio del siglo XXI.




HANS RUDOLF GIGER nació en Coria (Suiza), el 5 de febrero de 1940, y falleció en Zurich, el 12 de mayo de 2014, a consecuencia de un fatídico accidente doméstico.

Su fama mundial, a nivel popular, la alcanzó con una de sus grandes creaciones surrealistas: el monstruo para la película ALIEN (1979), si bien su obra en la que abundan imágenes que surgen de las pesadillas más alucinantes abarca mucho más, siendo mayormente sus protagonistas humanos mezclados con máquinas (biomecanoides), a través de los que descubrimos una cierta concordancia con H.P. Lovecraft; la obra de H.R. GIGER nos adentra en un universo macabro, poblado por el fetichismo y el erotismo envuelto en un halo de extrema belleza.





Cuando conoces, por vez primera, la obra de H.R GIGER quedas profundamente impresionado por la experiencia de ser consciente de la capacidad de este artista y su dimensión para captar mundos que se nos escapan pero que viven en nuestro universo emocional, que nos perturban y nos producen un cierto terror atávico, por la sencilla razón de que nos vienen a mostrar nuestros orígenes y nuestro futuro.

Los trabajos de H.R. GIGER son una demostración de que en cada uno de nosotros habita un extraño, nuestra genética ha sido invadida por las más variadas especies, que penetran en el ADN de nuestras vidas.

La imagen que nos ofreció siempre H.R. GIGER es la de un hombre vestido de negro, para el que la figura de Dalí fue determinante en su vida, ya  que le presentó al artista chileno Alejandro Jodorowsky, cuando se planteaba llevar al cine "Dune"; más ese primer intento de aproximación no condujo a ninguna parte, sí que llamó la atención del equipo de producción de "Alien", siendo contratado con la finalidad de dar forma a la criatura y realizar el diseño de los escenarios de la película "Alien, el octavo pasajero", de Ridley Scott,  junto con Carlo Rambaldi, famoso artista italiano de efectos especiales.

Este trabajo le valió el Oscar al mejor diseño escénico en el año 1980.




Ese particular estilo barroco, que nos presenta una visión hiperrealista de los escenarios, muestra una singular belleza; dentro del mundo cinematográfico también se encargó del diseño del lado oscuro de Postergeist II, de Brian Gibson, 1986, si bien el resultado final no le satisfizo en la misma medida.

Sus colaboraciones continuaron en los diseños de Alien 3, dirigida por David Fincher, 1992, en Species, de Roger Donaldon, 1995, así como para las cubiertas de muchos libros y discos, amén de videojuegos como Dark Seed (1992) y Dark Sedd II (1995). También es conocida su faceta como diseñador de mobiliario e incluso guitarras.

La última de sus colaboraciones con el mundo cinematográfico lo fue en el año 2012 para la película, también dirigida por Ridley Scott, Prometheus

A partir de ese momento H.R. Giger devino un auténtico artista de culto, cuya técnica se basaba en el empleo del aerógrafo con el que conseguía dar vida a tantas y tantas imágenes surrealistas y paisajes en los que el denominador común es la pesadilla. En todas sus citadas imágenes existe el fetichismo que es acompañado de una cierta simbología sexual.

La obra de H.R. Giger nos trae a la mente influencias diversas, todas ellas enmarcadas dentro del mundo fantástico u onírico,  como son Johann Heinrich Füssli, Alfred Kubin o Bruno Schulz, amén de Jean Cocteau e incluso el mismísimo Dalí.

Ya hice alusión al impacto de la obra de H.R. GIGER al inicio de este artículo, algo que no defraudará al hasta ahora lector tras la visión de estas imágenes.

"Disfrútenlas".....

















Fuentes:
GIGER. TASCHEN
https://es.wikipedia.org
https://historia-arte.com


Vetusta Morla - Puñalada Trapera



BUENA NOCHE

BUENA MÚSICA



 

sábado, 6 de noviembre de 2021

REMBRANDT BUGATTI.- EL ESCULTOR ANIMALISTA.




Destacar la obra escultórica de REMBRANDT BUGATTI nos lleva irremediablemente a hablar de una de sus grandes pasiones, su amor por la naturaleza y, en especial, por los animales.

REMBRANDT BUGATTII nació en Milán, el 16 de octubre de 1884, y falleció en París, el 8 de enero de 1916. 
Fue la suya una vida corta si bien supo transmitirnos a través de su obra su emoción y un talento que el tiempo nos impidió que evolucionara.



Nacido en el seno de una familia en la que el arte era denominador común, su padre fue Carlo Bugatti, un magnífico diseñador de mobiliario art nouveau, y su hermano Ettore, el fabricante de la famosa marca de coches de lujo, Rembrandt recibió no ya solo el nombre del famoso pintor holandés admirado por su padre, sino también una innata capacidad para la escultura.
Precisamente, para su hermano Ettore diseñó diferentes adornos y el elefante plateado que coronó el radiador de uno de sus coches más deseados, el Bugatti Royale de 1941.




Esta admiración por el mundo animal se vio traducido en su escultura, es más, ya siendo niño manifestaba su interés en realizar figuritas de arcilla o plastilina cuya perfección era objeto de admiración por parte de quienes le conocían; fue precisamente, uno de los asiduos al taller de su padre, el escultor ruso Pável Trubeskói (que ostentaba el título de principe) quien se fijó en el pequeño Rembrandt y le tomó bajo su tutela.
Es así que siendo muy joven comenzó a trabajar con Adrian Hébrard, dueño de una galería de arte.

Con el estallido de la Primera Guerra Mundial, Rembrandt Bugatti se ofreció como voluntario médico,  sirviendo en un hospital militar en la ciudad de Amberes; más tanto horror le produjo una depresión, que se vio perjudicada por problemas económicos.
Sus paseos por Paris por la reserva natural situada próxima al Jardin des Plantes, así como al zoo de Amberes, le facilitó el estudio de los animales, amén del disfrute al contemplarlos. 
La triste circunstancia de que el zoológico de Amberes tuvo que sacrificar a muchos de sus animales al carecer de abastecimiento, llevó a Rembrandt Bugatti a caer en una depresión aún más profunda, pues muchos de ellos le habían servido de modelos para sus esculturas.
Es así que en 1916 con solo 31 años y en su propio apartamento, se suicidó inhalando gas; fue enterrado en el panteón familiar situado en la región francesa de Alsacia. 

El hecho cierto es que tanto el artista como su obra cayeron en el olvido, y fue gracias a una gran exposición que se celebró en la Alte Nationale Galerie de Berlin, entre marzo y julio de 2014, y que contó con préstamos de diferentes colecciones privadas, así como de museos de París, Washinton y Amberes, el público en general pudo retomar el conocimiento y admiración por la escultura de este indiscutible artista.

Rembrandt Bugatti no solo es un artista digno de reconocimiento por su trágica historia, relacionada con su pasión por la naturaleza y los animales, sino por la especial sensibilidad de su escultura.
De especial belleza son sus figuras en bronce de panteras y elefantes, realizadas con gran realismo y provistas de una gran expresividad cinética con raíces cubistas; sus formas nos hablan entre el naturalismo, el expresionismo, el cubismo y el futurismo, con un denominador común: una mirada próxima a la belle époque.

Conozcamos, pues, la obra escultórica de REMBRANT BUGATTI.


























Fuentes: Wikipedia.
https://www.20minutos.es