jueves, 15 de octubre de 2026
CHARLES ALLAN GILBERT.- "ALL IS VANITY"
lunes, 12 de octubre de 2026
JEAN-BAPTISTE CAMILLE COROT.- El baño de Diana (La fuente)
-C. Kavafis-
En qué consiste contemplar una obra de arte, un cuadro, sobre qué se posa nuestra vista, para un experto, sobre la calidad de la obra, desde técnica composición, texturas, pinceladas..., para un visitante de "paso" en un museo un decir "qué bonito", para quien realmente ama el arte significa detenerse, aunque sea lo único que vayas a contemplar en esa visita, introducir tu mirada en la escena que se desarrolla ante tus ojos y preguntarte: ¿dónde está tu secreto?.
Es así como se descubre la belleza de una obra de arte, no sólo se ve desde fuera, se descifra como un enigma, y para ello es necesario conocer al autor, saber no ya sólo a que movimiento o escuela pertenece, -también un apunte sobre su vida personal (las vivencias marcan y tendemos a manifestarlas de alguna manera), amén de observar cuál es la temática que aborda y qué o a quienes representa.
Hoy nos introducimos en un óleo sobre lienzo autoría de Jean-Baptiste Camille Corot, el paisajista más famoso de Francia, perteneciente a la Escuela de Barbizon, y precursor del tan conocido impresionismo. No obstante, he escogido uno de sus más bellos trabajos EL BAÑO DE DIANA, también conocido como LA FUENTE.
Pertenece a la colección Carmen Thyssen Bornemisza y podemos encontrarlo en el Museo Nacional Thyssen Bornemisza.
Corot nació en París en el seno de una familia acaudalada y recibió una buena y cuidada educación. Esta circunstancia favoreció que Corot pudiera dedicarse a lo que le gustaba y se decidió por la pintura al aire libre, conocida como "plein air". Lo que realmente amaba era el paisaje y en sus obras apenas pueden encontrarse personas, por lo que esta obra EL BAÑO DE DIANA, 1869-1870, es una curiosa excepción, máxime teniendo en cuenta que estamos ante un estudio realizado en el taller que posteriormente sirvió de base para la composición también titulada EL BAÑO DE DIANA, fechada entre 1873 y 1874, ubicada en el Museo Pushkin, Moscú, y en la que la diosa de la caza se sitúa en un paisaje acompañada de dos ninfas.
En el cuadro de Corot destaca la delicada luz que rodea y marca la figura del cuerpo femenino de la diosa, y no estamos ante un estudio anatómico, Corot no pretende darnos lecciones sino mostrarnos la carnalidad de una mujer, aún siendo diosa, a través de la singular textura de la piel de la modelo.
Ahora bien, ¿no os habéis preguntado alguna vez quiénes eran los o las modelos de las diferentes obras de arte que tanto admiramos?
Para EL BAÑO DE DIANA Corot contó con EMMA DOBIGNY, una joven nacida con el nombre de Marie Emma Tuilleux en Montmacq, en 1851 y cuyos padres tenían un pequeño cabaret en dicho pueblo, donde Corot solía ir a pintar. El pintor se fijó en la belleza de la joven y les insinuó a sus padres la posibilidad de que Emma se trasladara a París para trabajar como modelo, algo que efectivamente hizo.
Por entonces trabajar como modelo para reconocidos artistas era algo muy lucrativo, pues en tanto una sencilla obrera ganaba 1,5 francos al día, una modelo podía sacar 5 francos por trabajar sólo cuatro horas. No todas triunfaron, pues muchas de ellas acabaron por dedicarse a la prostitución. Curiosamente, los artistas podían hacerse con las mejores modelos en un mercado que se organizaba todos los lunes por la mañana en la Place Pigalle.
Emma Dobigny posó también para otros pintores como Edgar Degas, Pierre Puvis de Chavannes y Jean-Jacques Henner.
Tal como ya he expresado mirar una obra de arte, en este caso un cuadro, consiste en saber no sólo de su autor, sino también de su modelo. Siempre hay sorpresas por descubrir.
Y como toda forma de expresión artística, existe una conexión entre lo que vemos, sentimos, LEEMOS...
viernes, 9 de octubre de 2026
VICENTE ALEIXANDRE.- "SOMBRA DEL PARAÍSO"
lunes, 5 de octubre de 2026
LUCIEN FREUD.- LA ESENCIA DE LA CARNALIDAD -TWO MEN-
domingo, 4 de octubre de 2026
POEMAS QUE NO LO SON
CULPA
lunes, 14 de septiembre de 2026
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IRA Y FUEGO
viernes, 11 de septiembre de 2026
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domingo, 6 de septiembre de 2026
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sábado, 5 de septiembre de 2026
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lunes, 31 de agosto de 2026
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domingo, 30 de agosto de 2026
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VIDA ASINTOMÁTICA
jueves, 2 de noviembre de 2023
LOS NIÑOS DE LÍDICE (HISTORIA DE UNA MASACRE)
El arte debe servir para hacernos conscientes de cuánta belleza existe en el mundo en el que vivimos, más también debe serlo como forma de denuncia de situaciones personales, sociales que están o han estado llenas de dolor y sufrimiento.
A través de la mirada de una tercera persona podemos adquirir el conocimiento necesario para juzgar el horror que la historia no debe olvidar.
La escultora checa MARIE UCHYTILOVÁ, nacida en Královice en 1924 y fallecida en Praga en 1989 nos legó un testimonio del todo escalofriante, pues tiene como temática una masacre ocurrida durante la Segunda Guerra Mundial, siendo su escenario el pueblo checoslovaco de LÍDICE, que fue destruido por las fuerzas de ocupación, y todo ello como consecuencia del asesinato del jerarca nazi Reinhard Heydrich.
En la mañana del 27 de mayo de 1942, Heydrich se dirigía en su descapotable al Castillo de Praga en el sector de Holesovice, siendo atacado por dos guerrilleros de la resintencia checa, Jozef Gabeik y Jan Kubis; ambos habían sido entrenados en el Reino Unido y formaban parte de la Operación Antropoide. Pocos días después Heydrich fallecería en el hospital, como consecuencia de una septicemia, lo que provocó la ira de Hitler, dando orden expresa de capturar a ambos.
Pero nunca imaginó la resistencia checa hasta qué punto podría llegar la venganza de Hitler, para lo que las fuerzas alemanas rodearon el pueblo de Lídice, así como Lezáky, ambos escogidos por ser muy contundentes contra la ocupación nazi.
Toda la población fue sacada de sus casas, los hombres mayores de 15 años fueron separados del resto y trasladados a un granero, donde fueron todos ellos fusilados; muchas mujeres y niños fueron trasladados al campo de concentración de Ravensbrück, muriendo casi todos ellos en las cámaras de gas o por inanición. Hasta los animales domésticos, las mascotas fueron sacrificadas, e incluso destruido el cementerio, siendo exhumados los restos de los ya fallecidos, a fin de despojarles de las posibles joyas que pudieran tener
En el caso de los niños, aquellos que tenían rasgos arios fueron separados del resto y enviados a familias alemanas.
De los 503 vecinos de Lídice los alemanes asesinaron a 340, de los 88 eran niños.Por lo que respecta a la aldea de Lezaky, cuya población eran mucho menor, 33 personas de entre 14 y 84 años fueron fusiladas, y 11 de un total de 13 niños gaseados en un campo de exterminio, únicamente dos niñas lograron sobrevivir al tener rasgos arios.
Y si con la matanza no hubiera sido más que suficiente el horror, continuaron arrasando ambas aldeas, limpiando todo tipo de rastro, como si nada hubiera sucedido. Tal fue la crueldad de este hecho que conmocionó al mundo y en distintos países se fundaron pueblos con el nombre de Lídice, en Brasil, México, Ecuador, Panamá, Israel, Venezuela, Perú, EE.UU., Uruguay y Cuba.
Una vez finalizada la Segunda Guerra Mundial sólo Lídice fue reconstruída, y toda la zona fue considerada terreno sagrado en la República Checa.
En el lugar donde se encontraba la aldea de Lezaky existe diferentes lápidas de piedra con cruces latinas, en las que aparecen los nombres de todas las víctimas de tan horrible masacre.
Es a Marie Uchytilová a quien debemos el monumento en recuerdo de los 82 niños masacrados, un grupo escultórico en el que empezó a trabajar en 1980, y que tardó veinte años en terminar. La obra escultórica en cuestión está situada en el emplazamiento de la antigua ciudad de Lídice, bajo el nombre de "Monumento a los niños víctimas de la guerra" está compuesta de 82 estatuas simbólicas de cada uno de los pequeños asesinados (40 niños y 42 niñas) realizadas en bronce, de edades comprendidas entre 1 y 16 años, si bien no se trata de retratos. Esta inmensa labor la pudo llevar a cabo gracias a la ayuda de su esposo, también escultor, Jirím V. Hamplem, y a pequeñas aportaciones individuales, hasta que la ayuda definitiva vino de la localidad danesa de Albertslund. El conjunto escultórico está orientado de forma que los niños puedan ver la tumba de sus padres, abuelos y amigos.
Toda la zona está rodeada de un área que rinde tributo a todos los fallecidos, y en la que se ubica un museo y una sala de exposiciones; en 1955 se instaló un jardín de rosales, que fue sustituido y ampliado por otro con un total de 21.000 rosales.
Cualquier forma de violencia, cualquiera que sea la etapa histórica que hemos conocido a través de los libros o la que vemos y escuchamos diariamente a través de diferentes medios de comunicación, es tanto o más terrible que la que se ve reflejada en este conjunto escultórico, siendo siempre los más pequeños, los niños, las víctimas de todo conflicto, no importa su raza, ideología, religión. Hoy más presente que nunca.
La escultora Marie Uchytilová había unido a su obra en homenaje a estos pequeños el siguiente texto:
"En nombre de la paz entrego a los 82 niños de esta nación a su planicie natal en forma de símbolo de advertencia y recuerdo a los millones de niños asesinados en las guerras desencadenadas son sentido alguno por habitantes de la Tierra. A través de las escultura envío a las naciones un mensaje de entendimiento. Espero que junto a este símbolo de la tumba coletiva de los niños de Lídice lleguen a reconciliarse los vecinos uno con los otros".
Wikipedia.
https://español.radio.cz



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