domingo, 5 de diciembre de 2021

kIKI, LA REINA DEL BARRIO PARISINO DE MONTPARNASSE

                                                                      KIKI, por Man Ray

Su nombre era ALICI ERNESTINE PRIN, pero era conocida en el bullicioso y artístico barrio parisino de Montparnasse, con el apodo de KIKI DE MONTPARNASSE, musa de artistas, pintores, escritores, intelectuales de una etapa histórica, todo un símbolo del París bohemio y tan creativo como fueron los Felices Años 20, en la ciudad más maravillosa del mundo: París.






ALICE ERNESTINE PRIN, en adelante, KIKI nació en Châtillon-sur-Seine, Borgoña, el 2 de octubre de 1901 y falleció en París, el 29 de abril de 1953; una vida intensa para una mujer que fue modelo, cantante, actriz y que cuya belleza y personalidad la convirtió en la musa de los más variados artistas de la época, como Chaïm Soutine, Francis Picabia, Jean Cocteau, Alexander Calder, Per Krohg, Hermine David, Pablo Gargallo, Toño Salazar, Moïse Kisling y Man Ray, entre otros.

 KIKI, por Moïsse Kisling

                                                            

Toda una REINA para un mundo tan real como el que se vivía en MONTPARNASSE...

KIKI, por Foujita

                                                                            

KIKI fue hija de madre soltera, una joven de tan solo 19 años, criada por su abuela en un ambiente muy pobre. Cuando la pequeña alcanzó la edad de 12 años, la abuela decidió enviarla con su madre, que vivía en París, y trabajaba como linotipista, empezando a hacerlo, igualmente, como aprendiz. A los 16 años comenzó a trabajar en una panadería, a la vez que conoció al que fue su primer amante, un pintor judeo-polaco llamado Maurice Mendjizky, nueve años mayor que ella; cuando su madre descubrió que la joven posaba desnuda para el pintor decidió que tenía edad suficiente para mantenerse por sí misma.

KIKI, por M. Mendjizky

                                                                    

                                                               

La joven Kiki disfrutaba viviendo el ambiente bohemio del barrio de Montparnasse, es más fue su campo experimental de entender la vida y sacarle el máximo provecho, de conocer personas interesantes e irrumpir en sus vidas.

En esta época, años 20 del pasado siglo XX, el barrio de Montparnasse era frecuentado por todo tipo de artistas, gracias a quienes la creatividad y la imaginación se vivía en el día a día, y en ese peculiar ambiente KIKI DE MONTPARNASSE se movía como pez en el agua, con sus ojos perfilados con kohl, labios pintados de rojo intenso y el cabello cortado a "tazón", y, en ocasiones, peinado con brillantina, la joven vio como su sueño se hizo, durante algunos años, realidad, aunque con el tiempo su existencia cayó en la miseria y el olvido.

 KIKI, por Man Ray

                                                  

A nadie le resultaba indiferente esta mujer que cantaba canciones con letras atrevidas o posaba desnuda para artistas que vieron crecer su popularidad y que captaron con sus pinceles, sus lápices, sus cámaras diferentes aspectos de KIKI, como su alegría, su sensualidad y provocación, e igualmente, su tristeza.

 




El gran amor de su vida, su compañero durante la mayor parte de la década de 1920 fue el fotógrafo MAN RAY, de quien se convirtió en su musa y amante; también participó en nueve cortometrajes experimentales surrealistas, incluido el Ballet mécanique, de Fernand Léger. 

Fotograma, de Ballet Mécanique



También conoció el éxito como pintora, cuando en 1927 expuso su trabajo en la Galerie au Sacre du Printemps en París, firmando con su apodo KIKI, seguido del año; sus obras comprenden retratos, autorretratos, paisajes, animales, y todo ello con un ligero estilo expresionista.

KIKI, L´ école



Su actividad no solo se limitó al aspecto artístico sino que fue propietaria durante algunos años, hacia 1937 del cabaret "L´Oasis de Montparnasse" que cambió su nombre por "Chez Kiki".

Con 28 años escribió su autobiografía, siendo publicada con el título de MEMORIAS DE KIKI, en 1929, y que contaba con la presentación de Ernest Hemingway y Tsuguharu Foujita; cuando el libro fue traducido por Samuel Putnam, el gobierno de los EE.UU. lo prohibió, considerándolo escabroso, es así como una copia de la primera edición fue encontraba en la sección de libros prohibidos de la Biblioteca Pública de Nueva York en los años 70; no obstante, el libro fue publicado entre 1950 y 1970 bajo otro título, La educación de una joven modelo, por Samuel Roth, si bien el texto inicial fue alterado y se agregaron dibujos y fotos que no eran de Kiki; fue definitivamente en 1996 cuando la autobiografía original vio nuevamente la luz.





Las aventuras amorosas de KIKI eran de público conocimiento, es más ella misma gustaba de airearlas e incluso ofrecía sus encantos a muchos de sus amigos; siempre sensual y provocativa se convirtió en el símbolo del París bohemio y fue declarada por pública unanimidad REINA DE MONTPARNASSE.

El violín de Ingres, por MAN RAY


KIKI, por Pablo Gargallo



Como consecuencia de la ocupación de París por parte del ejército alemán Kiki salió de su ciudad en junio de 1940 y no volvió hasta después de terminada la Segunda Guerra Mundial, retirándose durante un tiempo a la Costa Azul.

No obstante, después de años de malnutrición, alcoholismo, drogadicción, Kiki de Montparnasse nunca volvió a ser la misma, falleciendo en 1953; su entierro fue toda una manifestación del mundillo artístico de París que siguió su procesión hasta el cementerio parisino de Thiasis.

La revista LIFE le dedicó un obituario de TRES PÁGINAS.

KIKI, por Kees Van Dongen



KIKI DE MONTPARNASSE fue y sigue siendo el símbolo de la mujer libre, independiente, franca, auténtica y que apostó por "vivir" la vida a su manera; en su honor fue denominada con el nombre de "Kiki de Montparnasse" una singular azucena.

Noir et Blanche, por Man Ray





Fuentes:
Wikipedia.
https://maca.alicante.es
https://www.elmundo.es



sábado, 4 de diciembre de 2021

Bryan Adams - On The Road



BUENA NOCHE

BUENA MÚSICA



 

NICOLAS SÉBASTIEN ADAM -ADAM EL JOVEN.- PROMETEO ENCADENADO.


La mitología ha sido siempre una fuente de inspiración para todo tipo de artistas, gracias a lo cual la literatura, la pintura, y la escultura han dado forma a muchos de sus mitos.

El mito PROMETEO nos lleva a la figura mitológica del Titán PROMETEO, quien representa la rebelión contra un tirano, -el mismo Zeus-. Los hombres fueron creados por Zeus, pero éste les oculta la existencia del fuego; es así que Prometeo llevado por la cólera y tras robar el fuego para entregarlo a los humanos, recibe una terrible condena: es encadenado por Hefesto a una roca del Cáucaso, donde cada mañana un águila roe su hígado, y cada noche vuelve a regenerarse; asimismo, poseía el conocimiento profético de la persona que un día derrocaría a Zeus, más rechazaba divulgar su identidad.



PROMETEO ENCADENADO es obra de Esquilo, si bien dicha autoría, durante muchísimos años considerada como cierta, quedó en entredicho cuando en 1856, Westphal planteó dudas sobre su verdadero autor; no obstante, también existieron quienes sí la consideraron como obra de Esquilo, entre ellos, J.Coman, Méautis o L.Séchan.





Este mito, el de PROMETEO ENCADENANDO sirvió de referente para la mejor de todas las esculturas de NICOLÁS SÉBASTIEN ADAM, por la que fue recibido en la Academia en 1762, siendo además considerada como una de las obras maestras de la escultura del siglo XVIII.





Esta magnífica escultura de tan solo 115 cm. de alto destaca por su exquisita minuciosidad, algo frecuente durante el periodo rococó, a la vez que ofrece una grandiosidad a "pequeña escala". Un trabajo cuidadoso que le llevó nada menos que veinte años a su autor, para poder presentarlo en la Royal Academy, en 1762.

El resultado de tanto esfuerzo nos muestra una fuerza excepcional, a la vez que una total sencillez, gracias al exquisito tratamiento de todos y cada uno de sus detalles, algo realmente soberbio.





NICOLÁS SÉBASTIEN ADAM nació en Nancy el 22 de marzo de 1705 y falleció en París, el 27 de marzo de 1778, su padre fue también escultor, al igual que sus dos hermanos.

Es así que se inició en la escultura después de su hermano mayor Lambert Sigisbert Adam, viajando a Italia donde trabajó en la decoración de las fachadas del Castillo de la Mosson en Juvignac, para después trasladarse a Roma. De regreso, en el taller de su hermano desarrolla su obra destacando su colaboración en el grupo de plomo del estanque de Neptuno en el Palacio de Versalles, El Triunfo de Neptuno y de Anfitrite, Los amores de los Dioses, El otoño, El martirio de Santa Victoria y La Historia de Apolo.







Quizá su obra más hermosa sea la tumba de la reina Catalina Opalinski, en la Iglesia de Notre-Dame-de-Bonsecours en Nancy, trabajo de un exquisito refinamiento y que está considerada como una de las tumbas más emotivas del siglo XVIII.



Disfrutad de su exquisita obra.


Fuentes:
Wikipedia.
Descubrir el Arte.

martes, 23 de noviembre de 2021

Post Malone, The Weeknd - One Right Now


BUENA NOCHE

BUENA MÚSICA


 

JOSÉ PÉREZ OCAÑA.- ICONO DE LA TRANSGRESIÓN.



Si pudiéramos calificar a JOSÉ PÉREZ OCAÑA, conocido popularmente como OCAÑA, con una única palabra sería la de transgresor, en una etapa de la historia de España, años 1970 a 1980, en la que el denominado "activismo queer" estaba muy perseguido.




Con su singular personalidad y su valentía, tanto en el ámbito personal como en el profesional, la figura de OCAÑA toma un especial protagonismo que nos lleva a considerarle como todo un icono de la resistencia de la dictadura franquista.




JOSÉ PÉREZ OCAÑA nació en Cantillana (Sevilla), el 24 de marzo de 1947, y falleció en Sevilla, el 18 de septiembre de 1983, un pueblo con el que durante su corta existencia mantuvo siempre una relación de amor-odio.

Con tan solo 15 años OCAÑA, reconocido homosexual, se trasladó a vivir a Barcelona, donde se estableció en la Plaza Real, en una pequeña buhardilla.







De profundas convicciones anarquistas, su arte manifestó no ya solo el sentido de su vida, sino también el de su pensamiento, y para ello se servía de diferentes performances y formas de protesta, un precedente de lo que vendría a significar el nacimiento del movimiento punk y las manifestaciones en favor de la libertad sexual y de género.






Era del todo frecuente verle pasear por Las Ramblas de Barcelona, travestido, sin tapujo alguno, sin ningún tipo de miedo a posibles consecuencias, y con un imaginario que llamaba poderosamente la atención al ser una mezcla de estilismo andaluz e iconografía religiosa.

Su pintura nos transporta a un mundo poblado de vírgenes andaluzas y de altares, realizando varias exposiciones que llegaron a considerarse como "naïf". El componente homosexual es una constante en su trabajo, sirviéndose de su expresión artística para luchar por defender dicha condición en una etapa histórica en la que nada de ello era bien tolerado.






Es frecuente encontrarnos con retratos, autorretratos y escenas populares, así como trabajos relacionados con el tema de la muerte, muy recurrente en Ocaña, es más, pintó su propio velatorio en la obra cuyo título es "Mi velatorio", en 1982.






Si bien vivía en Barcelona, a menudo volvía a Cantillana, y fue precisamente en Cantillana donde sufrió un accidente; Ocaña se había disfrazado de sol el día 23 de agosto, para participar en una fiesta que él mismo había organizado. Llevaba adosadas a su cuerpo una serie de bengalas y una de ella se prendió, produciéndose graves quemaduras, siendo ingresado en la unidad de quemados de la residencia García Morato, en Sevilla; si bien las quemaduras no fueron la causa directa de su muerte, una antigua hepatitis complicó su debilitada salud y le provocó la muerte el 18 de septiembre de 1983.

La noticia de su fallecimiento fue un duro golpe para las gentes de Cantillana, así como sus amigos y compañeros de su trayectoria personal y profesional de Barcelona.




Curiosamente, José Pérez Ocaña protagonizó una de las primeras películas españolas sobre el tema de la homosexualidad: era el año 1978, y su director fue Ventura Pons. La película, Ocaña, retrato intermitente.



Son tantas y seguirán siendo las personas transgresoras que rompen tabúes y abren camino en esta nuestra sociedad que merecen ser recordadas, y por supuesto, como es el caso de JOSÉ PÉREZ OCAÑA, o solo OCAÑA, un transgresor, una persona libre y todo un icono de la que sería una generación.





Fuentes:
Wikipedia.
https://el pais.com
https://sevilla.abc.es