domingo, 19 de diciembre de 2021

JACQUES LINARD.- LA ELEGANCIA EN LA PINTURA DE BODEGÓN.




En la historia de la pintura, como en muchas otras formas de expresión artística, el reconocimiento al valor de creadores y sus obras lo ha sido después de su fallecimiento, y generalmente a virtud de exposiciones organizadas por grandes galeristas. Es así como ocurrió con JACQUES LINARD, considerado como pionero en la pintura de bodegones en la Francia del siglo XVII y cuya popularidad dentro del mundo del arte le llegó en 1934, a raíz de que un galerista parisino le incluyó en una muestra Les peintres de réalité.

Pues esta es su historia y su legado.





JACQUES LINARD nació en Troyes en 1597 y falleció en París en 1645, siendo pocos los datos biográficos que se poseen del mismo, aunque sí se sabe que su padre, a tenor de su partida de bautismo, fue Jehan Linard, también pintor, del que no queda constancia de obra suya alguna.





Es del todo cierto que vivió en París, hacia 1626, en el tradicional barrio artístico de Saint-Germain-des-Prés, conocido por la circunstancia de que en el mismo también vivían muchos pintores que cultivaban las naturalezas muertas, entre ellos, Louise Moillon o Lubin Baugin.







En 1631 fue nombrado Peintre et Valet de Chambre du Roi, de Luis XIII, lo que le permitió una cierta solidez económica durante su vida, y el poder dedicarse a su gran vocación: la pintura.

Y es esa pintura la que nos ofrece las más deliciosas estampas de frutas y flores, es más, curiosamente, Jacques Linard fue uno de los primeros pintores en introducir la figura femenina en el género, envolviéndola y rodeándola de todo tipo de flores y frutas.





Otra de las temáticas que aborda en sus bodegones son las conchas, en una época en la que las más variadas eran traídas a Europa desde el Pacífico por los buques mercantes holandeses y que fueron objeto de colección por su belleza.




Con independencia de la influencia del bodegón francés en sus trabajos también se observa una fuerte influencia de la escuela flamenca, especialmente de los bodegones firmados por Jan Brueghel, y es también en sus naturalezas muertas en las que incluye significados morales en la forma de vanitas. (La vanitas es una obra de arte de carácter simbólico que viene a mostrarnos lo que es la frugalidad de la vida, la inutilidad del placer y la única certeza: la muerte).




Jacques Linard nos ofrece una visión precisa empleando formas sencillas, al igual que se aproxima a la tendencia naturalista, recordándonos en muchos aspectos a maestros españoles del bodegón, como Juan Sánchez Cotán.




Con el tiempo la alegoría cobra protagonismo en su trabajo, como su magnífica obra Los cinco sentidos, que podemos descubrir en el Musée de Beaux Arts, en Estrasburgo, ya que en la misma lleva a cabo una excepcional composición con un espejo, un juego de cargas y unas monedas, junto con flores, frutas y una caja de música, alegoría de los diferentes sentidos.

Jacques Linard falleció en París  el 12 de septiembre de 1645.




Fuentes:
Wikipedia.
Tendencias del Mercado del arte.
https://museothyssen.org


Aaliyah & The Weeknd - Poison (Official Visualizer)



BUENA NOCHE

BUENA MÚSICA


 

sábado, 18 de diciembre de 2021

Bunbury - Antes de desayunar (Videoclip Oficial)



BUENA NOCHE

BUENA MÚSICA


 

KEITH CARTER.- LA FOTOGRAFÍA EN SU POÉTICA.




La fotografía entendida como arte, forma de comunicación, expresión de estados o situaciones personales, denuncia política, económica y social... Son tantas las posibilidades que  un  fotógrafo nos puede regalar a través del objetivo de su cámara, tantas como queramos descubrir detrás de cada imagen captada en un instante.






KEITH CARTER es un fotógrafo americano, nacido en Madison, Wisconsin, el 3 de junio de 1948, y cuyo trabajo se caracteriza por la visión "fantasmal" de sus imágenes, protagonistas animales, paisajes, personas, e incluso, naturalezas muertas. Para conseguir el efecto buscado, Carter recurre a la fotografía en blanco y negro, sirviéndose de diversos enfoques, a la vez que se nutre de cierto aspecto onírico.





La vocación de Keith Carter crece en función de la profesión de su madre: retratista profesional de niños; con estos antecedentes, en 1970 Carter inicia su andadura en  la realización de fotografías personales y comerciales.




Un hecho determinante en su desarrollo personal y profesional fue un viaje que realizó en 1973  al Museo de Arte Moderno de Nueva York, prestando una especial atención a la colección de fotografía. A ello se unió una circunstancia casual, el encuentro con el dramaturgo Horton Foote, quien le transmitió un singular interés por el exotismo del este de Texas, donde nació.





Fue ese ambiente sureño el que penetró de forma brutal en su planteamiento en cuanto a la orientación de la temática de su fotografía, todo ello unido a las lecturas de escritores como Harper Lee, Flannery O´Connor, William Faulker y otros; la consecuencia de este "encantamiento" fue el inicio del profundo amor por el Sur y sus tradiciones, por lo que sus primeros trabajos nos señalan en la dirección del relato fotográfico de historias, de cuentos en los que lo exótico se une a la imaginación, tomando como base realidades constatables.





Abunda en sus trabajos la referencia al mundo animal, el folclore, e incluso, la religión, todo ello en un intento -logrado- de dar expresión a nuestras más íntimos pensamientos y deseos, sueños e historias.




La amplitud de su obra viene refrendada por la publicación de catorce monografías sobre la excelencia de su trabajo, siendo asimismo galardonado, en función de su labor como profesor de fotografía en diferentes universidades, por la realización de talleres y seminarios tanto en los EE.UU. como en América Latina y Europa: Medalla de las Artes de Texas y el Premio Lange-Turner del Centro de Estudios Documentales de la Universidad de Duke, así como un puesto distinguido en la facultad y la Cátedra de Arte Walles en la Universidad de Lamar.




Las fotografías de Keith Carter está presente tanto en diferentes colecciones privadas y públicas, como el Instituto de Arte de Chicago, el Museo de Bellas Artes de Houston, la Galería Nacional de Arte de Washintong, DC y el Museo J. Paul Getty de Los Ángeles.






Detenerse, por unos momentos, en la observación de las imágenes que nos regala Keith Carter es sumergirse en un mundo que quizá exista o, en cualquiera de los casos, solo nuestra imaginación es capaz de crear. Disfrutadlo.







Fuentes:
Wikipedia.
https://wwww.arnet-com.

jueves, 16 de diciembre de 2021

LP - Girls Go Wild (Official Music Video)



BUENA NOCHE

BUENA MÚSICA



 

DOMENICO GNOLI.- LA PINTURA DE LA SENSIBILIDAD POP.



Conocer los más variados aspectos del mundo del arte y de sus protagonistas es una aventura apasionante, no ya solo por el descubrimiento, a nivel personal, y hablo por mí, evidentemente, de determinados artistas, sino por la visión siempre diferente con la que retomamos cualquier obra ya conocida.



Hoy vamos a centrarnos en la vida y obra de un artista italiano DOMENICO GNOLI, nacido en Roma en 1933, y fallecido en Nueva York en 1970, a la temprana edad de 37 años, víctima de cáncer fulminante.

Su trabajo no solo se circunscribe a la pintura, sino también es reconocida su obra como dibujante y escenógrafo.




Domenico Gnoli  nació en el seno de una familia de tradición artística, pues su padre era el reconocido historiador del arte Umberto Gnoli, y su madre, la ceramista Annie de Garrou; esta fuente de conocimiento creció gracias a las enseñanzas que recibió en la escuela de Carlo Alberto Petrucci, quien le alentó para que llevara a cabo su primera exposición de dibujos en la Galleria La Cassapanda de Roma.






Su formación la completó en 1952 asistiendo a clases de decoración teatral en la Accademia di Belle Arti de Roma, para continuar trabajando como actor en la Compagnia Pilotto-Carraro Miserocchi. A raíz de esta experiencia fueron numerosas sus aportaciones en puestas en escena de diferentes funciones teatrales, entre las que destaca Como gustéis de Shakespeare, que fue representada en el Old Vic Theatre de Londres.




Su primera exposición individual en Nueva York lo fue en 1956, en la Sagittarius Gallery; a raíz de esta nueva experiencia decidió instalarse en la ciudad de los rascacielos, disfrutando de su faceta como ilustrador en revistas como Vogue y Sport Illustrated.






Ya iniciada la década de los años 60, Domenico Gnoli apuesta por volver a su pintura, trabajando en la representación de objetos del todo cotidianos, indispensables para una sociedad que rinde culto al consumo, con una marcada tendencia dirigida hacia la estética pop; no obstante, cierto matiz europeo dota a su producción de aspectos surrealistas, e incluso que nos recuerdan a la pintura metafísica.




Establecido junto con su  esposa, la también artista Yannick Vu, en la localidad de Deia, en Mallorca, después de viajar por todo el mundo, su fallecimiento a consecuencia de un cáncer fulminante acabó tempranamente con una vida artística que podía haber sido mucho más fructífera.




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Fuentes:
Wikipedia.
https://www.museothyssen.org