"Y como si yo hubiera sido, en un cuento de hadas,
la nodriza de una princesita, reconocí el pequeño lunar
en su flanco"
- Vladimir Nabokov-
El concepto de "LOLITA" en la literatura y en la pintura no tendría sentido sin la aportación de Vladimir Nabokov y de Balthasar Klossowski de Rola, Balthus.
La novela del escritor ruso nacionalizado norteamericano publicada en París en 1955 está considerada como uno de los clásicos más provocativos de la literatura moderna.
En "Lolita" nos encontramos con el amor pasional, prohibido de Humbert Humbert que se inicia cuando éste tiene treinta y siete años hacia una joven Lolita, de tan solo doce años de edad. Una vivencia ocurrida durante su infancia provoca en Humbert una especial atracción hacia las niñas, no por su inocencia, sino por lo que diabólico encuentra en ellas, mezcla de candidez soñadora y a la vez vulgaridad.
Esta singular atracción que nos relata la "Lolita" de Nabokov es la que podemos encontrar en gran parte de la obra pictórica de Balthus, poblada de adolescentes, las niñas son las auténticas protagonistas de las historias que narran sus lienzos.
"Las niñas para mí son sencillamente ángeles y en tal sentido su
inocente pundonor propio de la infancia.
Lo morboso se encuentra al otro lado"
- Balthus-
Balthus nació en el seno de una familia de la élite cultural francesa de principios del siglo XX, y es el ambiente burgués y su pasado aristocrático el que hizo a Balthus considerar la baza del escándalo como una de sus mejores formas de atraer la atención. Y es así que el artista utilizó de forma explícita el aspecto sexual en lo que es su obra, la que incluso a día de hoy se considera escandalosa.
Son más que frecuentes las escenas de "Lolitas" en posturas realmente inquietantes, posturas eróticas, más es el artista el que manifiesta que se trata de personajes inocentes y que es el espectador el que perjudica y ensucia su inocencia.
La formación de Balthus fue del todo autodidacta, manteniéndose alejado de las diferentes vanguardias artísticas, tomando como referentes pintores pintores clásicos de cuyas obras disfrutaba en el Museo del Louvre: Masaccio, Rafael, Poussin o Ingres.
En sus interiores burgueses somos espectadores de una ambigüedad que nos impulsa a pensar en emociones escondidas, en tanto sus pinturas destilan una atmósfera surrealista, un tanto misteriosa, por indescifrable. Nos encontramos con ambientes oníricos, en los que los silencios, los secretos, acercan nuestra mente hacia escenarios terribles y especialmente perversos.
Balthus fue siempre consciente de lo que su obra podría parecer pornógrafica, no tanto por lo que mostraba, sino por lo que llevaba a sugerir.
Es el suyo un más que personal lenguaje pictórico, de formas contundentes, y el que abunda la combinación de los procedimientos de los viejos maestros con ciertos aspectos del surrealismo.
Uno de sus principales compradores fue Pablo Picasso, y llegó a hacer colaboraciones con sus amigos Artaud, Camus, e incluso, Miró.
LA PROHIBICIÓN
".....
Mas ama y ódiame también.
Así ambos extremos la función de ninguno cumplirán.
Ámame para que pueda morir del modo placentero.
Ódiame, porque tu amor es excesivo para mí..."
Canciones y sonetos
(John Donne)
Fuentes:
Museo Thyssen Bornemisza
(CC) Miguel Calvo Santos, 27-6-2016
Wikipedia.



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