lunes, 13 de marzo de 2023

PIERRE JULIEN.- EL GLADIADOR MORIBUNDO (1779)





Al gran escultor francés, PIERRE JULIEN, considerado como un maestro del neoclasicismo debemos, entre otras, una de las más bellas esculturas que podemos admirar, en el caso que nos ocupa, en el siempre maravilloso MUSEO DEL LOUVRE, y a la que se conoce con el nombre de EL GLADIADOR MORIBUNDO.

Pierre Julien se formó en la Escuela de dibujo de Lyon y posteriormente entró en el taller de Guillaume II Coustou. Más fue la escultura la que le granjeó mayor fama y reconocimiento al obtener el Premio de Roma de escultura en 1765; fue precisamente en Roma donde permaneció como pensionista de la Academia de Francia entre los años 1768 a 1773, para después regresar a Francia y trabajar bajo la dirección del que fue su antiguo jefe Coustou en la realización del mausoleo del Gran Delfín en la catedral de San Etién.

En 1776 Pierre Julien presentó en la Académie Royale de Peinture et de Sculpture una estatua de Ganímedes -expuesta en el Museo del Louvre- que fue rechazada, lo que supuso un duro golpe para el artista; no obstante, en el que fue su segundo intento, en 1779, apostó por una escultura representando a un gladiador herido de muerte. Esta magnífica obra recibe el nombre de EL GLADIADOR MORIBUNDO.

La escultura sorprende al espectador con la imagen de un gladiador herido de muerte, a la que se abandona en total soledad, destacando la dignidad con la que afronta el trance e intenta superar ese dolor infinito en tanto contemplan sus ojos la corona de laurel que le fue concedida por su valor. Con la excepcionalidad en la pose del todo digna del protagonista y su expresión contenida que le lleva a reprimir ese último grito de dolor,  Pierre Julien demostró la magnífica sensibilidad que emana de la figura.

Con EL GLADIADOR MORIBUNDO Pierre Julien reafirma no ya sólo a la Academia francesa en la que aspiró a ingresar -y lo consiguió gracias a esta obra, siendo nombrado profesor adjunto en 1781-, sino a todos los que amamos el ARTE, su perfecto dominio de los criterios académicos, reivindicando su total conocimiento de las fuentes clásicas.

Destacar la elegancia de las proporciones, la curiosa suavidad del modelo y la delicadeza con la que están realizadas las manos, los mechones de los cabellos y su exquisito, aunque escueto ropaje, dotando a la figura de una serenidad ciertamente heroica al mostrarnos veladamente el alma del protagonista.

Nada más acertado el hecho de que Pierre Julien tenía un perfecto dominio de la anatomía humana, del todo necesario para la composición de sus obras, apostando siempre por proporciones más que elegantes y una ejecución muy delicada, con un acabado perfecto del mármol, así como una armoniosa reproducción de las texturas.

Disfrutad, como es habitual siempre que se trata de Arte, sinónimo de belleza, de esta maravillosa escultura.









GANÍMEDES






Fuentes:
https://www.labelleza.cat
https://es.wikipedia.org
https://www.facebook.com/gallerytravelservice/post



domingo, 12 de marzo de 2023

Juanes - Gris (Official Video)





BUENA NOCHE

BUENA MÚSICA



 

ALBERTO DURERO.- VISTA DEL VALLE DEL ARCO EN EL TIROL.



Definir con pocas y sencillas palabras la calidad artística y la magnificencia de la obra de ALBERTO DURERO resulta del todo difícil, prácticamente imposible.

ALBRECHT DÜRER fue un artista alemán de genio precoz, que conoció de la fama y de la gloria en vida, principalmente por lo que respecta a su obra gráfica, estando considerado como el primer artista moderno del norte de los Alpes, rompedor por lo que respecta a la herencia germánica y gótica a fin de ofrecernos su particular modernismo tanto  desde el punto de vista iconográfico como en el plano de la composición y de la plástica.

Es así que con Alberto Durero sabemos del tránsito del estatus del conocido como artesano de la Edad Media al de pintor humanista y clásico del renacimiento.

La formación de Alberto Durero, hijo de orfebre y ahijado de Anton Koberger, uno de los más importantes impresores y editores de Alemania se consolida gracias a los dos primeros y también al humanista y poeta Wilibald Pirckheimer, del que fue amigo durante toda su vida y al que conoció cuando empezó a acudir a una escuela de latín, y al pintor e ilustrador de libros de Nuremberg, su ciudad natal, Michael Wolgemut. Todos ellos juntos y por separado conformaron el proceso creativo de Alberto Durero, amén, por supuesto, de su personalidad.

Durero fue un artista perfectamente consciente de su talento, con una mentalidad del todo abierta a las ideas humanistas del renacimiento; es así como su obra destaca por su virtuosismo, esa capacidad de llevar a cabo una reproducción minuciosa, unida a la concepción de un arte objetivo y que puede considerarse del todo erudito, con el que viene a conseguir una representación exacta del mundo en el que vive y que detenidamente observa. Es todo ello, sin lugar a dudas, consecuencia del nexo que siempre empleó: unir la vida y el arte.

Su capacidad intrínseca para asimilar el arte europeo y lo que es aún más sobresaliente si cabe, es su capacidad de reinterpretarlo, añadiendo a sus composiciones elementos que nos evocan esquemas neerlandeses e italianos.

Su pintura abarca fundamentalmente temas bíblicos y retratos, al óleo sobre madera, si bien también trabaja las acuarelas y aguadas de paisajes y animales, grabados y dibujos.

El perfeccionismo de su obra se aprecia en la aplicación de las leyes de la proporción y de la perspectiva que las complica aún más al situar el punto de fuga en diagonal. Los que son los planos posteriores bien de arquitecturas o paisajes nos dan la impresión de tener "vida propia". 

Con independencia de las diferentes obras que podréis observar a continuación, hago una especial mención a un cuadro que me ha llamado poderosamente la atención y que responde al título de VISTA DEL VALLE DEL ARCO EN EL TIROL -lápiz, tinta y acuarela sobre papel-, y que se encuentra en el Museo del Louvre de París.

Nada más acertado afirmar que Alberto Durero sentía una profunda atracción por la naturaleza que le rodeaba, lo que le llevó a estudiar con gran precisión las figuras de animales y plantas, siendo numerosas acuarelas cuyo único tema es el paisaje.

En "Vista del Valle de Arco en el Tirol" participamos de una perfecta representación de la localidad de Arco, situada en el norte de Italia, y para ello Durero se sirve de una iluminación uniforme, en la que no encontramos ningún efecto atmosférico, por lo que toda la visión del espectador se sitúa en la montaña, la naturaleza y la arquitectura. Pese a su pequeño tamaño que no lo parece a simple vista, denota una singular monumentalidad.

Este trabajo es una muestra más de hasta qué punto Alberto Durero fue un adelantado a su tiempo, pues estos paisajes, del todo libres y puros, son un anticipo de las creaciones paisajísticas de los siglos XIX y XX.

Disfrutad con esta belleza y con toda la obra de ALBERTO DURERO, de la que os inserto una mínima muestra, eso sí, extraordinaria, como todo su ARTE.



AUTORRETRATO


EL CABALLERO, LA MUERTE Y EL DEMONIO


EL MARTIRIO DE LOS DIEZ MIL CRISTIANOS



LOS CUATRO APÓSTOLES



FUENTES:
DICCIONARIO DE ARTE. Ian Chilvers.
MAESTROS DE LA PINTURA. Patricia Fride R. Carrasat. Larousse

domingo, 19 de febrero de 2023

Mónica Naranjo - Toda Una Mujer




BUENA NOCHE

BUENA MÚSICA



 

CEROPLÁSTICA.- TODO UN ARTE.



Con el vocablo CEROPLÁSTICA viene a identificarse la especialidad artística en la que el principal elemento que se emplea es la CERA.

Un arte que hasta el Renacimiento italiano no era como tal considerado, si bien fue entonces cuando los artesanos y artistas plásticos fueron conscientes de la cera era uno de los materiales con los que llegaron a crear modelos más duraderos y que además les permitían una serie de posibilidades en lo referente a su diferente empleo, consiguiendo una extraordinaria naturalidad. Es así que la cera viene a ofrecernos la sensación sorprendente de la carne y la piel humana, lo que explica el hecho de que fuera empleada para los modelos de anatomía.




Este especial tratamiento de la cera utilizada en la anatomía tuvo un precursor en el artista Ludovico Cardi, quien llevó a cabo la primera de las anatomías humanas, concretamente, un "desollado" que supuso un anticipo de la posterior difusión de la ceroplástica anatómica durante el siglo XVIII.




No obstante, se tienen referencias de que los artistas y orfebres italianos de los siglos XIV y XV ya utilizaban la cera para los modelos que posteriormente realizarían en otros materiales, y que el gran artista Luca della Robbia se inició empleando la cera, de la misma forma que Ghiberti.

Destacaron artistas como Michelozzo, Sansovino y hasta Rafael llegó a modela sirviéndose de la cera. Desde entonces y hasta la actualidad han sido muchos los creadores que han empleado la cera para después hacer realidad su trabajo en otro material más duro, como es el caso del bronce.

Son más que conocidas las mascarillas y vaciados en cera que han venido realizándose desde el siglo XVIII, lo que con el tiempo sería el principio de los museos de figuras de cera, siendo el primero de ellos el que estableció Curtius en París en 1780 y que en la actualidad abundan y son más que famosos en todo el mundo.



Más el arte de la ceroplástica ha venido siempre asociado a la medicina por el hecho de que suponía un método de enseñanza y divulgación del conocimiento de la anatomía; en Italia, la ceroplástica anatómica alcanzó una relevante notoriedad en dos grandes centros. la Florencia de Leopoldo II, fundador del Museo La Specola, y la Bolonia del cardenal Propero Lambertini, quien fue elegido Papa con el nombre de Benedicto XIV en 1740. La ciudad de Bolonia formaba parte por entonces de los Estados Pontificios y en dicha ciudad se creó una Camera della Nomotomia en el reconocido Instituto de la Ciencia de la entonces ciudad universitaria.






El Palacio Poggi fue la sede histórica de este Instituto de la Ciencia y en el mismo podemos encontrar y admirar lo mejor de la ceroplástica boloñesa, gracias al trabajo de artistas como Ercole Lelli, Giovanni Manzolini, y sobre todo de Anna Morandi, conocida como la signora anatomista, alabada en las cortes imperiales de Viena y San Petersburgo. Resultan realmente impresionantes los modelos de anatomía patológica de la colección de Luigi Cattaneo, en el edificio de Anatomía Humana e Histología de la Universidad.




El empleo de la cera, siendo éste vertida en capas sucesivas, se mezcla con pigmentos y barnices a fin de conseguir un total mimetismo con la textura visual de la carta, especialmente, en rostro y manos.

Una de las aportaciones más espectaculares al arte de la ceroplástica nos lo regaló Filippo Scandellari, del que el Museo del Prado conserva dos magníficos bustos-, y que es la imagen de Anna Calegari Zucchini (1742). El empleo de la ceroplástica lo fue también para bustos destinados a la veneración de santos, en gran medida cercano a las tallas polícromas barrocas españolas.






Más, retornemos al Palacio Poggi, y al encargo realizado por el Papa Benedicto XIV de ocho esculturas de scorticati -desnudos desollados que ofrecen la visión de músculos y huesos humanos-, amén del esqueleto de un feto, todo ello obra de Ercole Lelli quien se servía de muestras procedentes de cadáveres para moldear los músculos en cera. Y fue su viuda, Anna Morandi, la que continuó la labor del que fuera su marido, realizando todo tipo de labores previas a la confección de la obra, como son la disección y modelado.





De especial interés por su relación con la anatomía resulta la estatua de una mujer yacente a la que se conoce como "Pequeña Venus o Venerina", del artista Clemente Susini (1782).

Nada más acertado afirmar que la CEROPLÁSTICA, al ser considerada un arte, adquiere una relevancia que va más allá  del sencillo exvoto con finalidad religiosa para revelarnos todo un mundo natural y acercarnos a la CIENCIA.






Fuentes:
Wikipedia.
Descubrir el Arte

domingo, 1 de enero de 2023

The Sexican - Cuarto de la Banda [official]



BUENA NOCHE

BUENA MÚSICA



 

WILLEM KALF.- MAESTRO DEL BODEGÓN.



Se conoce como NATURALEZA MUERTA a la obra de arte que normalmente viene a representar un tema inanimado, siendo éste uno de los más generalizados dentro de lo que es el arte occidental; entre los objetos que aparecen en la naturaleza muerta, también llamada "bodegón" se incluyen plantas, flores, alimentos, especialmente, frutos, así como libros y otros muchos elementos que muestran el mensaje que el pintor quiere transmitir. La naturaleza muerta tuvo una gran difusión en Europa, y sobre todo, en los Países Bajos, durante el siglo XVI, si bien se sabe que también se cultivaba en el Antiguo Egipto, Grecia y Roma.

La técnica que se emplea en este tipo de pintura es libre, si bien el bodegón requiere de un acertado realismo a fin de que las figuras sean reconocibles.





Uno de los grandes maestros del bodegón fue el pintor neerlandés WILLEM KALF, nacido en Róterdam en 1619 y fallecido en Ámsterdam, en 1693. Su familia estaba bien posicionada económicamente, ya que se padre era comerciante textil, lo que le facilitó el acceso a la formación artística, si bien se tienen muchas dudas sobre cómo y de qué forma la llevó a cabo, sí que es cierto que hacia el año 1642 se le sitúa en París, en el distrito de Saint-Germain-des-Prés, lugar frecuentado por numerosos artistas, entre ellos, muchos de origen flamenco, entre los que el bodegón era un tema muy recurrente y con los que Kalf consiguió una gran notoriedad, consiguiendo importantes beneficios económicos.






Entre sus obras más destacadas, bodegones de gran suntuosidad, -pronkstilleven- caracterizados por la representación en ellos de piezas de plata, vidrios y porcelanas, así como alfombras orientales; este nuevo tipo de bodegón adquirió una gran popularidad en Francia, y sus obras sirvieron de precedente para otros muchos artistas.




En puridad, los denominados pronkstilleven se consideran  una forma de pintura de vanitas, ya que transmiten un mensaje o lección moral, pues apuntan a la fugacidad de la vida y el vacío que supone la riqueza, cuando todo acaba en la vida terrenal; es así que las rosas que abundan en esta forma de bodegón aluden a la fugacidad de la belleza terrenal, los relojes de arena la fugacidad del tiempo; en definitiva, son una advertencia o mensaje para el espectador de la necesidad que debe exigirse el ser humano en cuanto a la moderación y la templanza.






Después de sus años en París, Willem Kalf se trasladó a Róterdam y luego a Hoorn; fue en 1685 cuando contrajo matrimonio con Cornelia Pluvier, poetisa y grabadora, con la que tuvo cuatro hijos. Más hasta que se estableció en Ámsterdam no se sabe nada de su actividad artística, y es ya en esta ciudad, centro artístico en el que abundaban pintores y marchantes de arte, cuando se sabe que reanudó su trabajo. No obstante, sus pinturas se vuelven más pequeñas y denotan una mayor calidad artística.




El hecho cierto es que su producción no es muy extensa, ya que gran parte de los últimos años de su vida trabajó como marchante de arte, y tanto es así que su obra quedó mucho tiempo en el olvido, hasta que sus obras fueron restauradas y en 2007 el Museo Boijmans de Róterdam le dedicó toda una extraordinaria exposición con cuarenta y una de sus más extraordinarias pinturas, en lo salones del Museo Suermondt en Aquisgrán.

El legado pictórico de Willem Kalf en el contexto del bodegón o naturaleza muerta nos muestra su extraordinaria habilidad para conseguir efectos de luz, y hacer del pincel pura magia.





Fuentes:
Wikipedia.
https://www.museothyssen.org