jueves, 15 de septiembre de 2022
miércoles, 14 de septiembre de 2022
JAVIER MARÍAS.- "LOS ENAMORAMIENTOS" LITERARIOS Y OTRAS FORMAS DE CAUTIVAR.
martes, 5 de julio de 2022
lunes, 4 de julio de 2022
domingo, 3 de julio de 2022
GUILLERMO PÉREZ VILLALTA.- LA "NUEVA FIGURACIÓN MADRILEÑA".
La conocida artísticamente como NUEVA FIGURACIÓN MADRILEÑA fue un movimiento que se desarrolló en Madrid (España) a principios de la década de los años 70 del pasado siglo XX.
Entre las características más destacadas de este movimiento artístico destaca su pintura del todo desacomplejada, mordaz y todo ello con la finalidad de posicionarse lejos de la gravedad que se vivía por entonces en el aspecto socio político; todos los que llegaron a integrar esta forma de entender el arte se partieron de un centro expositivo, la Galería Amadís, entre 1971 y 1972, con una marcada tendencia que se nutría de la tradición española.
Entre sus máximos exponentes Carlos Alcolea, Rafael Pérez Mínguez, Chema Cobo, Carlos Franco y muchos otros, y entre ellos, el protagonista de nuestro espacio de hoy: GUILLERMO PÉREZ VILLALTA.
GUILLERMO PÉREZ VILLALTA nació en Tarifa (Cádiz/España), el 12 de mayo de 1948 y su trabajo abarca diferentes disciplinas artísticas, entre ellas, la pintura, escultura, el grabado y el diseño.
Toda vez que su padre era militar, Guillermo conoció de diferentes residencias junto con su familia, La Línea de la Concepción, Málaga y finalmente, Madrid.
Fue en 1966 cuando Guillermo Pérez Villalta se decide por estudiar arquitectura, si bien abandonó sus estudios para dedicarse a la pintura, no obstante, es precisamente su pintura la que se ve muy influenciada por dicha disciplina; es más, a lo largo de lo que es su vida profesional ha diseñado edificios y diferentes espacios públicos, de los que pocos se han hecho realidad física, como es el caso de el Kursaal de Algeciras.
Conocido como uno de los más destacados personajes de la llamada "movida madrileña" de los años 80, su obra se caracteriza por un estilo que podría calificarse como "neomanierista", por lo que se refiere al colorido y a la presencia de figuras que se ven deformadas en contorsiones, si bien fue evolucionando empleando un color más cálido y una técnica que encierran complejas escenografías teatrales. Ya entrada la década de los 90, Guillermo Pérez Villalta se atreve a explorar las estéticas orientales, rococós y motivos geométricos en sus composiciones.
En 1983 realizó una exposición antológica en la Biblioteca Nacional, y llevó a cabo diferentes escenografías, a la vez que ha cultivado el grabado y la litografía, y trabajado la cerámica y bronce, diseñando muebles e incluso tapices.
Su obra la podemos encontrar presente entre las colecciones permanentes del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía en Madrid, el Museo de Bellas Artes de Bilbao o el Museo Patio Herreriano de Valladolid, entre otros. Asimismo, en 1985 fue galardonado con el Premio Nacional de las Artes Plásticas y en 2006 recibe la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes. En 2021 fue galardonado con el Premio Nacional de Arte Gráfico, otorgado por unanimidad con especial mención al hecho de que "su obra gráfica reúne todo su universo y a la vez extrae de las técnicas tradicionales nuevas calidades".
A la generosidad de este excepcional artista tarifeño debemos que en 2013 llegara a un acuerdo con el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo a fin de que este museo reciba como donación, a su fallecimiento, de toda su obra, al igual que su casa de Tarifa, en la que el artista desea que sea expuesta en su mayoría.
lunes, 27 de junio de 2022
domingo, 26 de junio de 2022
FRÉDÉRIC AUGUSTE BARTHOLDI.- "LA LIBERTAD ILUMINANDO AL MUNDO"
Sin lugar a dudas, uno de los atractivos que más gustan de visitar quienes acuden a la ciudad de Nueva York es la conocida como ESTATUA DE LA LIBERTAD, si bien pocos son los que conocen quién fue su autor y cómo se gestó su construcción.
Sígueme en este artículo y verás satisfecha tu curiosidad.
FRÉDÉRIC AUGUSTE BARTHOLDI nació en Colmar, el 2 de agosto de 1834, y falleció en París, el 4 de octubre de 1904, reconocido escultor cuya obra más famosa es LA LIBERTAD ILUMINANDO EL MUNDO, regalo de Francia a los EE.UU. y que se encuentra situada en la entrada del puerto de Nueva York.
Su infancia transcurrió en el seno de una familia acomodada, si bien la muerte prematura de su padre supuso el que la madre se decidiera por instalarse en París; después de terminar sus estudios en el liceo Louis-le-Grand, Frédéric Bartholdi estudió arquitectura en la escuela nacional superior de Bellas Artes y pintura bajo la dirección de Ary Scheffer. A continuación de un viaje a Egipto, comenzó su actividad como arquitecto en su ciudad natal Colmar, con un monumento dedicado al general Rapp, en 1856.
Participó en la Guerra Franco-Prusiana de 1870, siendo enlace del gobierno. Fue en 1871 cuando a petición de Eduardo Laboulaye, del que realizó un busto, se trasladó a EE.UU. con la finalidad de buscar el lugar idóneo donde instalar la famosa ESTATUA DE LA LIBERTAD, siendo a partir de 1875 cuando comenzó la construcción de la misma en sus talleres parisinos de la calle Vavin.
Este excepcional trabajo, así como el resto de sus obras, se caracteriza por la monumentalidad, y por el hecho de que mayormente se trataban de encargos con la finalidad de conmemorar hechos históricos o patrióticos; en el caso de LA ESTATUA DE LA LIBERTAD lo fue con motivo de recordar la ayuda francesa al proceso de independencia de los EE.UU.
En la construcción de la misma colaboró Gustave Eiffel, quien diseñó la estructura de hierro y aluminio que sujeta las finas láminas de cobre, si bien la inspiración de Bartholdi se pone de manifiesto en la simplificación formal de la estatua, partiendo de una idea clásica y atemporal.
Lo que es la realización de la enorme base de la estatua la llevaron a cabo los estadounidenses, para lo cual Joseph Pullitzer realizó una campaña de recaudación de fondos, desde su periódico New York World; el sótano fue diseñado por el arquitecto estadounidense Richard Morris Hunt y realizado por el ingeniero Charles Pomeroy.
La primera piedra del pedestal fue colocada el 5 de agosto de 1884, en tanto su base, construida principalmente por piedra de Kersanton, se inició el 9 de octubre de 1883 y finalizó el 22 de agosto de 1886.
Justo en el centro del bloque que forma la base se situaron dos series de vigas que están unidas con la estructura interna diseñada por Gustave Eiffel, formando un todo con el que es su pedestal.
Las diferentes partes de la estatua fueron terminadas en Francia en julio de 1884, desmontada para ser trasladada desde el puerto de El Havre hasta Nueva York a bordo de la fragata francesa Isère, llegando el 17 de junio de 1886. Una vez en su destino, las diferentes partes -un total de 350 piezas- fueron ensambladas, para lo cual se tardó nada menos que cuatro meses, sobre el que sería su pedestal.
Este extraordinario monumento fue inaugurado el 28 de octubre de 1886, durante el mandato del presidente Grover Cleveland.
La estatua representa a una mujer en posición vertical, la cual va vestida con una especie de estola y en su cabeza porta una corona con siete picos -símbolo de los siete continentes y siete mares-; en la corona se encuentran 25 ventanas. En su mano derecha porta una antorcha encendida que mantiene en alto, y que simbólicamente nos traslada al siglo de las luces, si bien hay teorías que consideran que se trata de un símbolo francmasón, en la otra mano, la izquierda, sostiene una tablilla que tiene grabada la fecha de la firma de la Declaración de Independencia de los EE.UU., escrita en números romanos.
Su altura alcanza los 46 metros, si bien son 93 metros desde el suelo hasta la antorcha; en su base, cadenas rotas simbolizan la libertad, y el hecho de que esté orientada hacia el Este, o sea, hacia Europa, lo que porque los EE.UU. comparten pasado y valores con el viejo continente.
En la base del monumento una placa de bronce aparece grabada con el final de un soneto de la poetisa estadounidense Emma Lazarus, titulado The New Colossus, que fue añadida algunos años después de su inauguración, concretamente, en 1903.
El último de los viajes de Frédéric Bartholdi a los EE.UU. lo realizó el 28 de octubre de 1886 con motivo de la inauguración de su famosa estatua, siendo a partir de entonces cuando su fama como escultor le lleva a ser conocido internacionalmente, lo que le hace convertirse en uno de los más destacados del siglo XIX, tanto en Europa como en América del Norte.
Sobre quién inspiró a Bartholdi para dar vida al rostro de la Estatua de la Libertad se barajan varias hipótesis, entre ellas, el de su propia madre, Charlotte Bartholdi, o también la de una joven amante, Jeanne-Emilie Barholdi, con la que contrajo matrimonio en 1876; de entre todas las opciones quizá la que parece más acertada es que el rostro de la mujer que sostiene la antorcha correspondía a ISABELLE EUGÈNIE BOYER, nacida en Francia, en 1841, y viuda de Isaac Marrit Singer, el conocido fabricante de las máquinas de coser, con el que contrajo matrimonio cuando él tenía 52 años y ella sólo 22; esta mujer atrajo poderosamente la atención del escultor hasta el punto de que llegó a inmortalizar su rostro en tan reconocido monumento.
Con independencia de LA ESTATUA DE LA LIBERTAD, Frédéric Bartholdi es autor de grandes esculturas, entre ellas, Los cuatro ángeles trompetistas en la Iglesia Unitaria Baptista de Boston, La estatua de La Fayette en Union Square Park, en Nueva York, La Fuente del Capitolio, en el parque Bartholdi en Washintond D.C. o La estatua de Diderot, erigida en la plaza Diderot de Langres.
De LA ESTATUA DE LA LIBERTAD de Nueva York existen dos copias más pequeñas que se encuentran en el puente de Grenelle, en París, y otra en el Jardín de Luxemburgo.
Frédéric Auguste Bartholdi falleció el 4 de octubre de 1904 en París y sus restos reposan en el cementerio de Montparnasse. (Curiosamente, ese mismo año fallecería también en París, Isabella Eugènie Boyer).
Wikipedia.
https://www.biografiasyvidas.com
https://www.artehistoria.com








