jueves, 12 de abril de 2018

BERNAT MARTORELL.- LA MAESTRÍA EN EL RETABLO.





Buen día, estimados amigos, hace ahora seis años que el Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC) nos regaló una exposición de un excepcional pintor, maestro del gótico catalán, a la altura de artistas como Masaccio o Filippo Lippi.
BERNAT MARTORELL, del que se sabe que nació en San Celoni (Barcelona), es sin la menor duda el mejor exponente de lo que se conoce como segunda etapa del estilo gótico internacional en Cataluña, que se aproximaba, en gran medida, al estilo flamenco.

Dalmática de San Jordi
(Diseños de Bernat Martorell)

Si bien se dedicó, fundamentalmente, al retablo, destacó en la realización de vidrieras, miniaturas para libros, destacando las del Libre d´Hores -actualmente en el Instituto Municipal de Historia de Barcelona- y muestras para bordados (pintures d´agulla), tradición que por aquella época era muy apreciada.

Libro de las Horas

Es de destacar los dibujos que realizó y que fueron después bordados en hilos de oro y seda en las 16 escenas del Terno de San Jorge, concretamente, en una casulla, una capa y dos dalmáticas, que son conservadas por la Generalitat.

Cruz procesional
(Victoria and Albert Museum)

Bernat Martorell, a la sazón hijo de un carnicero de Sant Celoni, desarrolló su trabajo atendiendo las peticiones de gremios, diferentes corporaciones e incluso, la Iglesia, pero nunca estuvo bajo el patrocinio de reyes.
Durante el siglo XV, y en la capilla del palacio de la Generalitat en Barcelona se podía apreciar la belleza de un excepcional retablo que recreaba la ya conocida lucha de San Jorge y el dragón, datado hacia el año 1434, y es un hecho que fue, precisamente, en el siglo XV cuando la citada institución adoptó a San Jorge como patrón de Cataluña, apoyando la celebración de la fiesta en su honor.



El retablo en cuestión se componía inicialmente de una base sobre la que se apoyaban cinco compartimentos, que al día de hoy, están en diferentes museos, todos ellos decorados con diferentes escenas relativas al santo.
El panel o tabla central - en la actualidad en el Instituto de Arte de Chicago- fue adquirida a mediados del siglo XIX por el industrial estadounidense Charles Deering, a los Rocabruna, barones de Albi, para a continuación donarla al citado Instituto. Las laterales fueron adquiridas por el anticuario Celestino Dupont, vendidas en 1900 a Théophile Belin, y terminaron en 1905 en el Museo del Louvre (París).


No cabe la menor duda de que de las cinco tablas la más destacada es la que fuera la central, es decir, la que recreaba la lucha de San Jorge contra el mítico dragón, en tanto en las cuatro laterales se narran sus martirios y su muerte, y ello con independencia de una tabla dedicada a la Virgen y el Niño (actualmente, en Filadelfia), que se da por supuesto que coronaba el panel central.





La contemplación de la escena que reproduce la tabla central nos asombra en la medida en que asistimos a la lucha del bien contra el mal, San Jorge es quien domina la escena, montado sobre un caballo blanco y provisto de armadura completa, en el momento exacto en que se emplea en levantar la lanza para matar al dragón, cuya expresión del todo amenazante nos hace recaer la mirada en sus dientes, garras y en sus gigantescas alas de murciélago.



A la derecha de la escena podemos observar la presencia de una princesa, en actitud orante sobre la colina en la que se esconde el dragón, y al fondo de la escena, sobre las murallas de un castillo medieval, destacando el balcón presidido por los reyes, diferentes personajes observan la denodada lucha.
De la violencia y el horror provocados por el dragón dan testimonio los huesos de todos aquellos a los que mató y que se distinguen en primer término.
Pese a la violencia de la escena, Martorell acierta en apostar por el blanco del caballo, así como por el rosa y blanco, también, de la joven princesa, especialmente, el detalle del manto, en el que aplicó toques "puntillistas".
El triunfo del bien sobre el mal, destacando por las tonalidades empleadas y por pequeños elementos, como son los cisnes que se pueden observar nadando en el foso y el color empleado para definir el paisaje, nos ofrecen como resultado una composición de indudable belleza.

Bernat Martorell empleó para llevar a cabo su exquisita obra una pasta de yeso, pintada y dorada que por la época de su ejecución era bastante habitual, pero que utilizada por el maestro la convirtió en técnica sumamente original.



(Tres de las cinco tablas que formaban el retablo)

Es la historia del arte la que nos viene a mostrar la categoría de tantos y tantos pintores e ilustradores cuyas obras están custodiadas por instituciones y museos y es obligación de todos el cuidar de ese maravilloso patrimonio, y procurar que sea conocido y divulgado porque forma parte de la esencia de nuestra cultura.



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Directorio Hispano de las Artes



Fuentes: Wikipedia.
www.elpais.com
www.elcuadrodeldia.com.
Historia. National Geographic.

Matt Simons - We Can Do Better


BUENA MÚSICA


miércoles, 11 de abril de 2018

OSCAR GUSTAV REJLANDER.- LA FOTOGRAFÍA ACADEMICISTA.



Buen día, estimados amigos, retomamos en este pequeño espacio una disciplina artística que es del gusto de todos, amén de son también numerosas personas las que la practican y consideran no ya sólo una diversión, sino una profesión: LA FOTOGRAFÍA.






Y para acompañarnos en el día de hoy nos centraremos en la figura y obra de un pionero de la fotografía: OSCAR GUSTAV REJLANDER, fotógrafo y pintor nacido en Suecia, en 1813, y fallecido en Clapham (Reino Unido).
Si bien sus inicios dentro del mundillo artístico lo fueron como pintor -de miniaturas-, lo cierto es que poco ejerció como tal, y sí que se decantó por la fotografía artística durante la que fuera época victoriana. 
Sus estudios le llevaron hasta Roma, para continuar en Lincoln (Inglaterra), estableciéndose como retratista en la ciudad industrial de Wolverhampton, más la revolución que supuso el invento del colodión, amén de su atracción por la fotografía le llevaron a abrir un estudio de fotografía, sirviéndose de modelos que eran personas de la calle, principalmente, jóvenes.





OSCAR GUSTAV REJLANDER trabajó sobre temas relacionados con la alegoría, el mito y la historia. Su proceso de elaboración lo llevaba a cabo mediante la realización de bocetos que posteriormente retocaba en los negativos, siendo la suya una técnica que con el tiempo fue compartida por muchos artistas, ya entrado el siglo XX, evidentemente, con otra finalidad.
Amén de fotógrafo, Rejalander destacó por su capacidad para experimentar con las más variadas técnicas, teniendo entre sus amistadas al famoso Lewis Carroll del que Rejlander nos legó el más conocido de sus retratos.
También mantuvo una excelente amistad con la gran fotógrafa Julia Margaret Cameron.

Lewis Carroll

Una de sus obras por las que es más reconocido, a nivel mundial, es Los dos caminos de la vida, para la que se sirvió nada menos que de la combinación de 32 negativos. Es ésta una obra alegórica sobre el mal y el bien, y en gran medida causó cierto escándalo social, pues en la misma se veía claramente una muestra de desnudez parcial.
Más el escándalo cesó desde el momento en el que la Reina Victoria encargó una copia de la mencionada obra para regalársela a su esposo Alberto, lo que llegó a dar una inmensa popularidad a su autor.

Los dos caminos de la vida
(Nos recuerda la composición de La Escuela de Atenas, de Rafael)

Su éxito no ya sólo a nivel popular, sino entre la burguesía y la aristocracia le llevó a trasladar su estudio a Londres, en el que trabajó perfeccionando técnicas sobre el fotomontaje, la manipulación y en lo que llegaría a ser un experto, en el retoque fotográfico. Ello dio lugar a que se convirtiera en maestro de innumerables fotógrafos y que sus obras aparecieron en diferentes publicaciones. Oscar Gustav Rejlandar llegó a ser considerado como uno de los pioneros de la fotografía artística.





Otra de sus fotografías más difundidas es la que se conoce con el nombre de Rejlander el pintor presentando a Rejlander el voluntario, 1871, en la que el autor hace un guiño al espectador al mostrarle cómo es el proceso o técnica que emplea para obtener el resultado deseado en la fotografía en cuestión.


Charles Darwin quiso contar con Rejlander para que fuera el ilustrador de su obra sobre la evolución de las especies, The expression of the emotions in man and animals, en 1872.



La obra, magnífica y pionera, de Oscar Gustav Rejlander se enmarca dentro de lo que viene a llamarse "Fotografía academicista", que no persigue la finalidad de mostrar la realidad tal cual es, sino que hace con la misma una composición ideal sometida a determinados cánones estéticos.
La obra y las técnicas que nos legó Oscar Gustav Rejlander sentaron las bases de lo que se conoció posteriormente con el título  de fotografía o movimiento pictorialista, como claramente podemos reconocer en su obra alegórica "La infanta fotografía dándole un pincel adicional a la pintura". Pura belleza.



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Fuentes: Wikipedia.
www.cadadiaunfotógrafo.com





domingo, 8 de abril de 2018

John Grant - Disappointing feat. Tracey Thorn (Official Music Video)



BUENA MÚSICA



VERA MÚJINA.- EL OBRERO Y LA KOLJOSIANA.


Vera Mújina

Buen día, estimados amigos, son muchas las obras artísticas por las que un país puede quedar representado, fundamentalmente, en el terreno de la escultura; es así como la estatua de La Libertad nos sitúa mentalmente en los EE.UU. o el Cristo Redentor del Corcovado en Brasil.
De esta forma, una escultura "EL OBRERO Y LA KOLJOSIANA", obra de la escultora Vera Mújina se convirtió en el símbolo de la Rusia Soviética, una obra que es muestra de coraje y superación, si bien su historia, así como la de su autora vivió de difíciles momentos, en una etapa de la humanidad en la que los conflictos, por motivos ideológicos, marcaban grandes diferencias entre los países y sus habitantes.




Vera Mújina nació en Letonia, en 1889, siendo la suya una familia bastante acomodada, si bien la pequeña sufrió la pérdida de su madre con sólo 2 años, a consecuencia de la tuberculosis, enfermedad común por entonces, y su padre se decidió por trasladar su residencia a  Ucrania; la pequeña, dotada de un talento especial, inició sus primeros estudios en pintura y escultura, en Moscú, con maestros como Konstantin Yuon.
Desgraciadamente, el fallecimiento del progenitor, llevó a Vera Mújina a trasladarse a París, donde fue alumna del escultor francés Emile Bourdelle, a la sazón discípulo de Rodin, y de quien adoptó Mújina el gusto por lo que puede considerarse como arte monumental.
Entre los años 1912 a 1914 amplió sus estudios en la Grande Chaumière en París, para después realizar un viaje por Italia y disfrutar de las grandes obras de los maestros del Renacimiento.
Desde el punto de vista ideológico, Vera Mújina se adhirió a la causa de la Revolución de Octubre de 1917, siendo tanto su obra escultórica como sus escritos parte fundamental de lo que se conceptúa como realismo socialista.
Ello cristaliza con su escultura "La Campesina", datada en 1927, así como en el busto de S.A. Samkov, de 1934.

La Campesina

Busto de S.A. Samkov

La popularidad de Vera Mújina surgió a raíz de una iniciativa de Vladimir Lenin, conocida con el nombre de "plan de propaganda monumental", tras su lectura de Tommaso Campanella (1568-1639), y concretamente, de su obra "Civitas solis", en la que que muestra la visión de un Estado utópico bajo los principios de igualdad, haciendo especial mención a la propaganda en forma de grandes esculturas que vendrían a rendir tributo a destacadas figuras históricas y así servir de transmisores de ideologías.
Fueron muchos los escultores que plasmaron su inspiración en obras que desaparecieron con el tiempo, si bien Vera Mújina consiguió lo que ninguno de ellos pudo, que su escultura, con el nombre de "El obrero y la koljosiana", fuera presentada por el pabellón de la U.R.S.S. en la Exposición Mundial de París, de 1937.





Previamente, Vera Mújina compitió con otros dos escultores, más fue la fuerza y la pasión que desarrolló en su proyecto los que consiguieron la elección por parte del jurado.
Es así que empezó por la construcción de una pieza de casi 25 metros de altura, y en el plazo máximo de cuatro meses; para ello, Vera Mújina se sirvió de una técnica nueva: placas de acero inoxidable sujetas a una estructura interior. Si bien recibió la colaboración de numerosos obreros para la realización del monumento, el hecho cierto es que a Vera Mújina siempre se le ocurría dar una nueva dimensión a su proyecto.
El tiempo pasaba y Vera Mújina no tenía lista su obra, incluso llegó a sospecharse de que la escultora escondiera algún mensaje contra el estado ruso, como venganza por el trato que recibió su esposo, médico de profesión, Aleksey Zamkóv, quien fue arrestado al intentar abandonar el país con la finalidad de poder trabajar en un medicamento en experimentación. La investigación había sido ordenada por el propio gobierno soviético calificándola de "curandería".



No obstante, Vera Mújina cumplió su cometido y concluyó su trabajo.
El siguiente obstáculo que tuvo que salvar fue su traslado a París, pues dadas sus dimensiones la escultura en cuestión debió ser desmontada en distintas partes, tantas que a su regreso a Rusia, Vera Mújina dedicó diez días a su nuevo montaje.
Gracias a esta gran escultura Vera Mújina consiguió el Premio Stalin, en 1941, en tanto los estudios Mosfilm, dada la popularidad adquirida por la obra, la utilizarían como símbolo a partir de 1947.

El pan, 1939

Bailarina

Busto del hijo

Su obra posterior conoce de trabajos como "La partisana", de 1942, y una vez finalizada la II Guerra Mundial destaca por su participación en el proyecto "Exigimos la Paz" (1951), cuyo resultado vio la luz en forma de conjunto  escultórico, compuesto por seis personas: cuatro hombres y dos mujeres con niños pequeños, que venían a representar a diferentes pueblos.

La partisana

En esta gran obra trabajaron cinco artistas, amén de Vera Mújina, Nina Zelenskaia, Zinaida Ivanóva, Serguei Kozakov y Alexander Serguéev.
Se sabe con exactitud que la contribución de Vera Mújina fue la figura de la mujer que porta en sus brazos a un niño muerto.


Exigimos la paz

Una obra de arte que nos hace pensar en todo tipo de situaciones, sea cual sea el territorio en el que se produzcan, que nos invitan a recapacitar sobre la exigencia de la búsqueda de la paz y a evitar conflictos: nada tan terrible como la guerra y la muerte.
Destruida posteriormente pudo ser nuevamente restaurada partiendo de los fragmentos que resistieron y al día de hoy, conservada en el Museo ruso, es una auténtica joya de la colección en el parque Muzeon.



Vera Mújina viene a representar la imagen de la mujer fuerte, emprendedora, luchadora por sus ideales, pero que no duda en reconocer la equivocación o el error, y es precisamente, esa especial seguridad en si misma la que nos lleva a considerarla como "ejemplar" modelo de su "Koljosiana".


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Fuentes: Wikipedia.
https://enclavedela.worpress.com
https://mundosputniknews.com