martes, 3 de enero de 2023
domingo, 1 de enero de 2023
WILLEM KALF.- MAESTRO DEL BODEGÓN.
Se conoce como NATURALEZA MUERTA a la obra de arte que normalmente viene a representar un tema inanimado, siendo éste uno de los más generalizados dentro de lo que es el arte occidental; entre los objetos que aparecen en la naturaleza muerta, también llamada "bodegón" se incluyen plantas, flores, alimentos, especialmente, frutos, así como libros y otros muchos elementos que muestran el mensaje que el pintor quiere transmitir. La naturaleza muerta tuvo una gran difusión en Europa, y sobre todo, en los Países Bajos, durante el siglo XVI, si bien se sabe que también se cultivaba en el Antiguo Egipto, Grecia y Roma.
La técnica que se emplea en este tipo de pintura es libre, si bien el bodegón requiere de un acertado realismo a fin de que las figuras sean reconocibles.
Uno de los grandes maestros del bodegón fue el pintor neerlandés WILLEM KALF, nacido en Róterdam en 1619 y fallecido en Ámsterdam, en 1693. Su familia estaba bien posicionada económicamente, ya que se padre era comerciante textil, lo que le facilitó el acceso a la formación artística, si bien se tienen muchas dudas sobre cómo y de qué forma la llevó a cabo, sí que es cierto que hacia el año 1642 se le sitúa en París, en el distrito de Saint-Germain-des-Prés, lugar frecuentado por numerosos artistas, entre ellos, muchos de origen flamenco, entre los que el bodegón era un tema muy recurrente y con los que Kalf consiguió una gran notoriedad, consiguiendo importantes beneficios económicos.
Entre sus obras más destacadas, bodegones de gran suntuosidad, -pronkstilleven- caracterizados por la representación en ellos de piezas de plata, vidrios y porcelanas, así como alfombras orientales; este nuevo tipo de bodegón adquirió una gran popularidad en Francia, y sus obras sirvieron de precedente para otros muchos artistas.
En puridad, los denominados pronkstilleven se consideran una forma de pintura de vanitas, ya que transmiten un mensaje o lección moral, pues apuntan a la fugacidad de la vida y el vacío que supone la riqueza, cuando todo acaba en la vida terrenal; es así que las rosas que abundan en esta forma de bodegón aluden a la fugacidad de la belleza terrenal, los relojes de arena la fugacidad del tiempo; en definitiva, son una advertencia o mensaje para el espectador de la necesidad que debe exigirse el ser humano en cuanto a la moderación y la templanza.
Después de sus años en París, Willem Kalf se trasladó a Róterdam y luego a Hoorn; fue en 1685 cuando contrajo matrimonio con Cornelia Pluvier, poetisa y grabadora, con la que tuvo cuatro hijos. Más hasta que se estableció en Ámsterdam no se sabe nada de su actividad artística, y es ya en esta ciudad, centro artístico en el que abundaban pintores y marchantes de arte, cuando se sabe que reanudó su trabajo. No obstante, sus pinturas se vuelven más pequeñas y denotan una mayor calidad artística.
El hecho cierto es que su producción no es muy extensa, ya que gran parte de los últimos años de su vida trabajó como marchante de arte, y tanto es así que su obra quedó mucho tiempo en el olvido, hasta que sus obras fueron restauradas y en 2007 el Museo Boijmans de Róterdam le dedicó toda una extraordinaria exposición con cuarenta y una de sus más extraordinarias pinturas, en lo salones del Museo Suermondt en Aquisgrán.
El legado pictórico de Willem Kalf en el contexto del bodegón o naturaleza muerta nos muestra su extraordinaria habilidad para conseguir efectos de luz, y hacer del pincel pura magia.
sábado, 31 de diciembre de 2022
lunes, 26 de diciembre de 2022
LAS CATACUMBAS DE LOS CAPUCHINOS DE PALERMO (ITALIA)
Hoy viajamos en el espacio y en el tiempo pues nos desplazamos hasta la ciudad de Palermo (Sicilia), en el sur de Italia y dedicamos este espacio a descubrir un lugar cuya historia data de hace casi cinco siglos: las conocidas como CATACUMBAS DE LOS CAPUCHINOS.
Estas singulares galerías fueron excavadas hacia finales del siglo XVI, sirviéndose del estilo gótico y con bóvedas de crucería, partiendo de una Orden de Hermanos Menores Franciscanos que en 1534 construyeron un monasterio en las afueras de la ciudad de Palermo; debido a que el cementerio quedó prácticamente sin espacio a finales del siglo XVI, los monjes decidieron la construcción de una cripta situada en el subsuelo del monasterio. Es así que en 1599 el primer cuerpo que ocupó la misma fue el del hermano Silvestro de Gubbio que se momificó de forma natural; ello hizo que los posteriores enterramientos no fueran tales sino que los cuerpos empezaron a ser expuestos en hornacinas todos ellos colocados alrededor de las paredes del corredor de las catacumbas.
La cripta está formada por cinco pasillos; el primero y más antiguo corresponde a los frailes capuchinos, todos ellos momificados con su hábito, el siguiente es el que se dedicó a los sacerdotes, con sus correspondientes ropas engalanadas -curiosamente, en este mismo corredor o pasillo se encuentran los cuerpos momificados de jóvenes que fallecieron vírgenes-; el llamado corredor de los profesionales está ocupado por las momias de personas que ejercían profesiones como abogados, maestros, artistas, soldados...-entre ellos, el pintor Velázquez, los escultores Filippo Pennino y Lorenzo Marabitti y el cirujano Salvatore Manzellla-; si nos adentramos hacia uno de los extremos de este pasillos nos encontramos como los cuerpos de niños momificados. Uno de los lugares más deliciosos es la Capilla dedicada a Santa Rosalía
No obstante, con la finalidad de que el mantenimiento de los cuerpos permaneciera momificado, previamente debían ser sometidos a un proceso de deshidratación y extracción de todos los órganos, posteriormente eran lavados en vinagre y rellenados con paja; algunos de ellos fueron embalsamados, otros sencillamente situados en sus respectivas vitrinas protegidos por un cristal, eso sí, siempre vestidos con sus ropajes que empleaban habitualmente.
Si bien inicialmente este tipo de "enterramiento" -que no era tal- lo era exclusivamente para los monjes que vivían y morían en el Monasterio, a finales del siglo XVIII fueron muchas las personas que pagaban por ser enterradas en dicho lugar, por su carácter de lugar sagrado; ello trajo como consecuencia que los corredores de las catacumbas fueran ampliados a fin de atender a las numerosas peticiones que procedían, sobre todo, de personas adinerada, lo cual contribuía al mantenimiento no ya sólo de este espacio, sino también del monasterio.
Esta costumbre continuó durante casi dos siglos, más en 1837 el propio gobierno prohibió que se continuara con dicho tipo de enterramiento, pese a lo cual se incumplió la prohibición y siguieron recogiendo peticiones de sepultura hasta el año 1837. Dos excepciones de esta regla fueron los enterramientos a principios del siglo XX: en 1911, el de Giovanni Paterniti, a la sazón vicecónsul de Estados Unidos, y el segundo, el de una pequeña, en 1920, la niña Rosalía Lombardo.
A día de hoy, la momia de la niña Rosalía Lombardo es una de las más vistas por todos los que llegan hasta estas singulares catacumbas, pues están consideradas como uno de los atractivos turísticos más visitados de la zona; la pequeña, nacida en Palermo el 13 de diciembre de 1918, falleció a consecuencia de una neumonía dos años más tarde, y su cuerpo se conserva intacto, tanto es así que da la impresión de que está durmiendo.
Curiosamente, el tema de la muerte fue siempre tabú en Sicilia, así como en muchas otras ciudades no sólo italianas, sino del resto del mundo, más a raíz de las distintas investigaciones llevadas a cabo sobre este lugar, las personas van concienciándose de que la muerte forma parte de la vida, algo que en muchas culturas se considera del todo normal, principalmente en Oriente.
Cada año este lugar recibe unas 40.000 visitas, en ocasiones personas atraídas por la curiosidad, lo macabro o también como una forma de reflexionar sobre la muerte.
No se trata sólo de un espectáculo, sino de una parte de nuestra historia de conocer la forma de pensar y actuar de aquellos que nos precedieron, un total de 8.000 momias nos transportan en una visión que algunos podrían considerar espeluznante y que para otros es una forma de entender la finitud de nuestra existencia.
National Geographic. Historia.
martes, 20 de diciembre de 2022
domingo, 18 de diciembre de 2022
DAMIÁN ORTEGA.- LA CREATIVIDAD DE LA INSTALACIÓN: LA DECONSTRUCCIÓN.
DAMIÁN ORTEGA es un artista mexicano reconocido internacionalmente a raíz de sus más que curiosas instalaciones , entre ellas, The Cosmic Thing, amén de sus trabajos dentro del campo de la fotografía y cinematografía, y cuya trayectoria vital y artística la ha venido desarrollando desde 2006 entre ciudades tan diferentes como Berlín o México.
Nacido en el seno de una familia de intelectuales y artistas, sus padres potenciaron su creatividad siendo aún un niño al matricularle en colegios que basaban su sistema pedagógico sirviéndose de talleres en grupos experimentales. Todo esta forma de abrir la curiosidad de Damián Ortega se tradujo en el hecho de que con tan sólo 16 años y después de dejar sus estudios de secundaria, pasara a trabajar como caricaturista político.
La obra artística de Damián Ortega ha estado muy influida en sus inicios por los grandes muralistas de la década de los años 20 del pasado siglo XX, como Diego Rivera y David Alfaro Siqueiros; no obstante, su actividad se tradujo en su participación en diferentes periódicos y revistas mexicanos, compatibilizando esta actividad con la realización de esculturas, instalaciones y vídeos.
Para su trabajo se sirve de objetos que pueden considerarse como cotidianos a los que "somete" a un singular proceso de transformación, tal y como hemos podido ir observando desde sus inicios alrededor de 1998, llevando a cabo sus primeras exposiciones individuales, a la vez que participaba de otras colectivas. En 2002 realizó una exposición de sus trabajos en el Instituto de Arte Contemporáneo de Filadelfia, así como participó en la 50ª Bienal de Venecia, presentado su obra The Cosmic Thing, algo que vino a proyectarle internacionalmente.
En The Cosmic Thing Damián Ortega nos ofrece la visión de un auto deconstruido, con toda su carrocería expandida, todas; y cada una de sus piezas está en total quietud, dándonos la sensación de que se tratan de satélites de un algo indeterminado. Ninguna de las piezas, ni siquiera lo que constituye la carrocería es la que podría decirse o calificarse como principal, sino que todo parece invisibilizarse; algo que al espectador llama poderosamente la atención es el efecto que produce toda la disposición del conjunto de elementos desde dentro hacia fuera, y aunque todo está quieto, da la impresión de que el movimiento es continuo, fluctúa como si una fuerza de gravedad existiera sólo para él.
Entre las diferentes exposiciones que siguieron a ésta que le abrió las puertas del mundo artístico internacional destacan las llevadas a cabo por Damián Ortega en Kunsthalle de Basilea (2004), The Beetle Trilogy and other Works, en el Museo de Arte Contemporáneo de Los Ángeles (2005); The Uncertainty Principle. Untiled Project Series, en la Tate Modern Gallery en Londres (2005); Casino en Hangar Bicocca, Milán (2015) y El cohete y el abismo, en el Palacio de Cristal, del Museo Reina Sofía, Madrid (2016).
En la actualidad es el Centro Botín (Santander/España) el que presenta por vez primera juntas un total de nueve piezas escultóricas en suspensión del artista mexicano, en una exposición comisariada por Vicente Todolf, bajo el título Visión expandida.
La obra artística de Damián Ortega nos lleva a explorar la visión de la cotidianidad desde puntos de vista totalmente increíbles, para lo que no deja de emplear cierta ironía o humor, haciéndonos pensar que incluso lo inverosímil tiene cabida en la imaginación.
Wikipedia.
https://www.elespañol.com
Descubrir el Arte.









