sábado, 24 de marzo de 2018

Dorian - Noches Blancas


BUENA MÚSICA




RON GALELLA: EL FENÓMENO DEL "PAPARAZZISMO"

Ron Galella

Buenos días, una vez más, nos citamos en este pequeño espacio para tomar contacto con la fotografía y, concretamente, con lo que se vino a denominar "paparazzo", surgido en los años cincuenta, en expresa alusión a los fotógrafos que hacían fotos a famosos.



A raíz de esta práctica profesional nació el fenómeno del culto a la celebridad, si bien tiempo antes, el periodismo gráfico conoció su edad de oro, sobre todo, en Hollywood, y el testimonio de muchas revistas como Life, Hooks o Harper´s Bazaar para las que realizaron innumerables reportajes grandes maestros de la fotografía como fueron Arnold Newman, Eve Arnold e incluso, Philippe Halsman, retratando a infinidad de famosos.




Este gusto generalizado y popularizado por la imagen de personas públicas, dio lugar a una concreta fotografía periodística que se correspondió con la aparición del "paparazzo". Dicho término tiene su origen en el nombre de un personaje que trabaja como fotógrafo en La dolce vita (1960), la más que famosa película dirigida por Federico Fellini, quien partiendo de la actividad de determinados fotógrafos que trabajaban en Roma, animó a la expansión de este tipo de fotografía o retrato robado, documentando la vida personal de los famosos en situaciones un tanto comprometidas o en otras de las que no eran conscientes de ser retratados.
Ese aspecto "voyerista" que habita en todos y cada uno de nosotros pudo verse satisfecho con las miles de fotografías de revistas consideradas como "prensa rosa".





Exponente del paparazzismo es RON GALELLA, nacido el 10 de enero de 1931, conocido con el nombre de RONALD EDWARD GALELLA, considerado por Harper´s Bazaar como "el paparazzo más controvertido de todos los tiempos".
A su persona y su trabajo debemos fotografías de ingentes cantidades de celebridades, amén de las numerosas peleas que llegó a protagonizar con algunos de ellos, sobre todo, con Marlon Brando, Brigitte Bardot o Sean Peen, siendo la suya una auténtica obsesión por la persona de Jackie Kennedy.
Innumerables galerías de todo el mundo han exhibidos fotos autoría de Ron Galella, siendo Andy Warhol uno de sus mayores admiradores.
Es suficiente señalar que, a lo largo de su vida profesional, Ron Galella llegó a tomar más de tres millones de fotografías de figuras públicas.




RON GALELLA, si bien era nativo del Bronx, corría por su sangre la de inmigrantes italianos, sus abuelos, tanto de padre como de madre.
Después de terminar sus estudios en la escuela secundaria consiguió una beca de 2 años en el Instituto Pratt en Brooklyn, desaprovechada a raíz de su poca habilidad con las matemáticas.
Trabajó como fotógrafo de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, entre los años 1951 a 1955, durante la guerra de Corea y poco después asistió al Art Center College of Design en Los Ángeles, California, graduándose en periodismo gráfico, en 1958.




Más fue en su tiempo libre, en el que Galella encontró su vocación y el medio por el que se hizo famoso: la fotografía de celebridades, tomadas en momentos inesperados para éstas.
Fueron innumerables las publicaciones que nos ofrecieron las imágenes captadas por Ron Galella, como Time, Harper´s Bazaar, Vogue, Vanity Fair, People, Rolling Stone, The New Yorker, The New York Time y Life. Muchas de sus fotografías salieron del cuarto oscuro que tenía en su propia casa para después ser exhibidas en museos y galerías de todo el mundo, entre ellos, el Museo de Arte Moderno de Nueva York y San Francisco, el Tate Modern en Londres y el Helmut Newton, así como la Fundación Museo de Fotografía en Berlín.





En el año 2010, Galella fue temática para un documental de Leon Gas, titulado Smash His Camera, (que obedece a una cita de Jackeline Kennedy Onasis dirigida a su agente de seguridad, a raíz de una persecución por parte de Galella, tanto a ella como a sus hijos, por el Central Park, en New York. Este documental se estrenó en el Festival de Cine de Sundance y recibió el Gran Premio del Jurado en la categoría de dirección. Asimismo, también se exhibió en el 54º Festival de Cine BFI, en Londres, para después ser transmitido en la BBC a todo el Reino Unido y resto de Europa.


Con el paso de los años, y habiendo perdido a su esposa, Betty Burke Galella, con 68 años, quien era también su socia en los negocios, Ron Galella abandonó el paparazzismo, si bien su labor continua, participando en eventos culturales a los que es invitado.

Betty Burke Galella

Asimismo, Ron Galella, ya octogenario, está dedicado a su archivo fotográfico, habiendo publicado quince libros con las que él llama sus "obras de arte"...Y no le falta razón....



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Fuentes: Wikipedia.
...instmos para entender la fotografía.
Emma Lewis.
www.elmundo.es/loc.


jueves, 22 de marzo de 2018

Monarchy - MidNight (Official Video)



BUENA MÚSICA


AMOMIPOESÍA.- DESCONOCIDA



DESCONOCIDA

Sencillamente una anécdota
De tu paso por la vida.
No alcanzo el rango de acontecimiento
Sin pompa ni boato,
No seré parte de tu historia.

Mi nombre no rondará entre tus recuerdos
Como la sombra de alguien que se desvanece
Hasta el punto de convertirse en una
Imperfecta, del todo, desconocida
para el aire vacío que respiro.

No habrá consuelo para mis años pasados
En la desdicha del animal herido,
No tendré ojos para mirar invisibles sueños
Ni manos para atrapar tu pérdida,
En tanto tu azar ha decidido mi destino.

Ya nadie podrá convencerme
De que vuelva a sentir, si duele,
Cuando he llegado a olvidar tanto
A medida de que muero cada día.
Sin esperanza,
Mis mundos sólo conocen de la noche
y mis palabras están solas cuando
la memoria dibuja tu nombre.


Rosa Freyre


Fotograma: Sunset Boulevard
(El crepúsculo de los dioses)
Gloria Swanson y William Holden

miércoles, 21 de marzo de 2018

Justin Timberlake - Say Something (Official Video) ft. Chris Stapleton




BUENA MÚSICA


LA BIBLIOTECA DEL MONASTERIO DE ADMONT-AUSTRIA-.

Abadía de Admont-Austria

Bienvenidos a un nuevo día en el que tendremos la ocasión de conocer la biblioteca monacal más grande del mundo, situada en la Abadía de Admont, en Estiria (Austria), de la que dependen 27 iglesias.
Este monasterio fue fundado en el año 1074 por el que fuera Arzobispo Gebhard de Salzburgo, gracias a Santa Emma Gurk, condesa de Friesach y Zelschach, quien donó las tierras para la construcción de un monasterio, si bien ésta no empezó hasta el 1072, trascurridos más de veinte años de la que fuera su benefactora.

Abadía de Admont, en 1681


Esta abadía llegaría a ser conocida rápidamente, estando considerada uno de los monasterios más reconocidos del sur de Alemania y Austria, en gran parte gracias a la escuela de escritura, que la hicieron famosa como centro cultural y espiritual de la Edad Media.
Sin perjuicio de todo lo que de arte podemos encontrar en la construcción del edificio, como la cruz gótica de la capilla realizada por Andreas Ackner, en 1518, debemos destacar la adición, en 1644 de un colegio y poco después una escuela de bordados, que llegó que producir unos textiles de excelente calidad.
Lo que es el altar de la iglesias está dedicado a la Virgen María, y en el mismo está ubicada una pintura barroca de María Inmaculada, datada en 1726 y obra de Martino Altomonte.



No obstante, lo que más atrae la atención del visitante y que es motivo de admiración es la bellísima biblioteca, diseñada a finales del siglo XVIII por el arquitecto austriaco Joseph Hueber, siguiendo el encargo del monarca Abbot Matthäus Offner.
Destacan sus setenta metros de largo, catorce metros de ancho y trece metros de altura, lo que la convierte, como ya antes he indicado en la biblioteca monacal más grande del mundo.



Alberga alrededor de 200.000 volúmenes, que nos permiten disfrutar de un total recorrido por la historia universal. Del total de estos 200.000 libros, 70.000 han sido ya restaurados, y ello sin contar 1.400 de manuscritos, siendo el más antiguo el procedente de la Abadía de San Pedro en Salzburgo, regalo de su fundador, el arzobispo Gebhard, quien acompañó a los primeros monjes cuando se asentaron en el monasterio,así como una biblia gigante del siglo XI, la biblia de Lutero y la edición original de 1758 de la Enciclopedia de D´Alembert y Diderot y un total de 900 incunables que podemos encontrar en sus estanterías.
Entre otras joyas artísticas se encuentra el manuscrito iluminado conocido con la Biblia de Admont.



Y todo ello sin perjuicio de una más que destacada sección dedicada a las ciencias y la historia que es consultada habitualmente por numerosos investigadores.
El techo situado a trece metros de altura lo constituyen siete cúpulas, decoradas por el que fuera pintor barroco austríaco Bartolomeo Altomonte, que son de una belleza excepcional, a través de las que lo divino y de lo humano se confunden.
El suelo es de mármol en tablero, salpicado de esculturas que representan a la Muerte, el último juicio, el Paraíso y el Infierno 
Amén de las cúpulas del techo, en la biblioteca en cuestión se encuentran esculturas que obedecen al nombre de Las Últimas Cuatro Cosas, cuyo autor es Josef Stammel.



La luz llega a través de 48 ventanas y la arquitectura y el diseño vienen a darnos a conocer los ideales de la ilustración, dando lugar a un sugestivo contraste, rompiendo la tradición de que las bibliotecas tendían a ser lugares oscuros, algo que no ocurre con este deliciosa biblioteca en la que triunfa la luz.



La Abadía fue asolada en 1865 por un incendio del que, afortunadamente, se salvó la biblioteca, lo que llevó a la consiguiente restauración de todo el edificio.
Durante la Segunda Guerra Mundial fue requisada por los nazis, más gracias a la ayuda recibida por la Unión Europea, todo el conjunto fue, una vez más, restaurado en 2004, y se restringió el número de visitantes al año, no pudiendo superar la cifra de 70.000, con la finalidad de preservar la belleza artística del conjunto.



Un visita imprescindible que, sin duda, quedará para siempre en nuestro recuerdo: la Abadía de Admont y, por supuesto, la extraordinaria BIBLIOTECA.

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Fuentes: Wikipedia.
www.porconocer.com

martes, 20 de marzo de 2018

Leona Lewis - Better In Time



BUENA MÚSICA
LEONA



SESIÓN DE CINE.- "LA NOCHE DEL CAZADOR"


Buen día, estimados amigos, nos disponemos hoy, por medio de este artículo a conocer la única película -aunque parezca un tanto extraño- que dirigió el gran Sir Charles Laughton, y es que el talento de este magnífico actor sólo se vio reflejado en la dirección con esta obra maestra del 7º Arte, tal como es "LA NOCHE DEL CAZADOR".

Charles Laughton

La película basada en una breve, aunque demoledora novela de Davis Grubb, ambientada en la época de la Depresión, puede ser considerada como una especie de fábula cuya temática se centra en la fe y la psicosis; es una historia descarnada, máxime cuando la narración lo es desde el punto de vista de los niños, que intentan desentrañar el mundo de los adultos que les rodean.



Rodada en blanco y negro, desprende un halo ciertamente desasosegante, en la que la presencia de un falso reverendo representa el mal en esencia, llegando incluso a angustiar, a tenor de lo que es su estructura narrativa y el empleo de secuencias cortas, con planos tajantes; más, curiosamente, el film aparece con abundantes disgresiones que nos hacen plantearnos cuestiones diferentes, que se resuelven de forma peculiar. Es por ello que resulta del todo difícil encontrar una película que pueda considerarse similar, en cuanto a lo que aporta de originalidad a la narrativa cinematográfica.



La historia de la que nos habla "La noche del cazador" viene a resumirse en los hechos que se suceden a partir de la muerte de Ben Harper, (Peter Graves) quien, antes de ser atrapado por la policía y condenado a cárcel, esconde un dinero robado y se lo confía a sus hijos, en el interior de una muñeca de trapo de su hija Pearl (Sally Jane Bruce), estando presente su otro hijo John, advirtiendo a los niños de que nunca digan nada sobre el tema.






No obstante, Ben Harper, compañero de celda del que dice ser reverendo (falso, por supuesto), Harry Powell (Robert Mitchum), quien lleva tatuada en su mano derecha la palabra LOVE (amor) y en la izquierda HATE (odio), escucha hablar en sueños a Harper y pone todo su empeño en conseguir conocer el lugar exacto donde se encuentra el botín.



Cuando Harper es ahorcado, y Powell sale de la cárcel, consigue enamorar y casarse con la viuda de Harper, Lilla (Shelley Winters), más ésta descubre la verdad sobre Powell, y es asesinada, no sin antes salvar a sus hijos, quienes a través del río consiguen llegar a la casa de una anciana que se ocupa de ellos, papel interpretado por la que fuera famosa actriz del cine mudo Lillian Gish, a la que Laughton convenció para que abandonara su prácticamente retiro del cine.






Más la ambición de Powell le lleva a encontrar el paradero de los pequeños y enfrentarse con la anciana, la cual logra herirlo. Una vez arrestado por la policía, el pequeño John, con el recuerdo del trágico arresto de su padre, se derrumba y vacía la muñeca delante de todos. 
El falso reverendo Powell se niega a testificar, siendo perseguido por una turba enfurecida que trata de lincharlo, si bien la policía consigue que ello no se produzca y es conducido a la cárcel para posteriormente ser juzgado.




La película nos ofrece una última escena en la que los dos pequeños huérfanos son ya parte de la familia de la anciana Rachel, celebrando la Navidad con el resto de la familia de ésta.



Con independencia de que "LA NOCHE DEL CAZADOR" esté considerada como obra maestra no deja de asombrarnos, siendo una de las mejores películas de la historia del cine, en gran parte debido a la magnífica interpretación de Mitchum, sencillamente soberbia, quien se entrega al personaje con una relajada dosis de deliciosa perversidad; ello hace que el trabajo del resto de los actores se vea un tanto ensombrecido, si bien para nada afecta a lo que es la calidad de la película.
Ver no una, sino varias veces "LA NOCHE DEL CAZADOR" es descubrir en cada escena, plano, o diálogo algo que nos sorprende, un detalle que nos cautiva, todo lo cual nos avoca a un nuevo sobresalto, una inmensa inquietud, esa inquietud que nos revuelve la conciencia y el estómago.





Para los que gusten de conocer lo que viene a llamarse la "ficha técnica" de la película, pues como ya he indicado fue dirigida por Sir Charles Laughton, producida por Paul Gregory, y con guión de James Agee, basado en la novela homónima escrita por David Grubb, publicada en 1953; la música a cargo de Walter Schumann y la fotografía de Stanley Cortez (en blanco y negro), siendo sus protagonistas: Robert Mitchum, Billy Chaplin, Sally Ann Bruce, Lillian Gish, Peter Graves, Evely Garden y James Gleason.




Y un dato curioso, a Charles Laughton no le gustaban los niños, por lo que la dirección de estos pequeños actores corrió por cuenta del "malvado" Mitchum.

Una magistral película que se merece más de un visionado. 


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Fuentes:
1001 películas que hay que ver antes de morir.
www.labutaca.net
es.wikipedia.org