sábado, 22 de octubre de 2022

GILGAMESH.- LA MÁS ANTIGUA EPOPEYA SOBRE LA INMORTALIDAD.




El mito de GILGAMESH es el más extraordinario legado de la literatura sumeria, y la excelencia de una civilización, cuya cuna estuvo en la ciudad de SUMMER, enclavada a orillas de los ríos Éufrates y Tigris, y a la que debemos los más destacados logros de toda la historia de la humanidad, fundamentalmente de carácter científico.

Fue, precisamente, hacia el año 3200-2900 a.C. cuando en la ciudad sumeria de Uruk surgió el primer urbanismo, así como las evidencias de lo que puede considerarse como "escritura" de nuestra historia.





Esta ciudad de Uruk fue gobernada hace nada menos que cinco mil años por GILGAMESH, cuya vida y actos fueron recogidos en la primera epopeya de la historia, un relato sobre la búsqueda de la inmortalidad; de este excepcional texto se han conservado cinco historias, redactadas en la lengua original; posteriormente, los acadios unificaron esos relatos en una única epopeya escrita en su lengua y cuya conservación ha sido posible gracias a una tablillas encontradas en la biblioteca de Assurbanipal en Nínive.

Este curiosas y particulares historias del rey sumerio Gilgamesh son la demostración de la total influencia de la literatura sumeria en los pueblos antiguos; curiosamente, el diluvio es un tema central en este relato que también podemos encontrar en el Génesis judío, así como en el mito griego de Deucalión y Pirra.




La epopeya de Gilgamesh que se adelanta en 1500 años a la escritura de Homero, viene a corroborar el hecho de que es la obra más antigua de la literatura mundial épica.




El tema primario de este texto no es otro que la búsqueda del significado de la vida (algo que hoy en día sigue estando presente en muchas obras artísticas de todo tipo) y para ello el personaje de Gilgamesh se nos ofrece como ejemplo del primer rey-héroe que abandona su reino tras la muerte de su mejor amigo, Enkidu, para encontrar el místico Utnapishtim y conseguir la vida eterna; el gran temor de Gilgamesh a lo que es la muerte esconde un miedo visceral a la falta de sentido y si bien no consigue esa inmortalidad soñada, la búsqueda de la misma es la que da sentido a su vida.




El escriba Sin-lequi-innini no fue el creador de la obra, si bien fue quien le dio forma definitiva, y organizó el poema en once cantos o tablillas. El rey-héroe Gilgamesh convertido en mito aparece "dibujado" como un ser de 5,60 metros de altura, compuesto en sus dos terceras partes de esencia divina, toda vez que era hijo de Lugalbanda -a la sazón rey y sacerdote- y de la diosa Ninsun, por lo que era un semidios, siendo portador de una fuerza sobrehumana. Es así que Gilgamesh es considerado el quinto rey histórico de Uruk reinando en el siglo 26 a.C.




La Epopeya de Gilgamesh es, en puridad, una recopilación de cuentos o relatos, de los que no cabe la menor duda de que muchos de ellos fueron trasmitidos originariamente de forma oral.

De los episodios narrados en las seis primeras del total de las once tablillas, la principal premisa de su forma de actuación es la búsqueda de la gloria  y en las cinco restantes, entre lo que es la soledad y el temor a la muerte, su temática se centra en la búsqueda de la inmortalidad. Una añadida duodécima tablilla nos remite al Más Alla, en la que Gilgamesh puede observar qué mundo es el que le espera tras su muerte.




En La Epopeya de Gilgamesh nos encontramos ante una lección, pues siendo Gilgamesh un rey orgulloso y prepotente, los dioses deciden escarmentarle y le envían al salvaje Enkidu a fin de que lo humille; ambos se enfrentan en una feroz batalla y Enkidu es superado lo que no impide que entre ambos surja una fuerte amistad y se decidan por emprender aventuras juntos.

En su camino matan al demonio del Bosque de Cedros, Humbaba, y este hecho llama la atención de Inanna, más conocida con su nombre acadio/babilónico -Ishtar- la cual intenta seducir a Gilgamesh, no obstante lo cual éste la rechaza; su furia la hace que envíe a su cuñado, el Toro del Cielo, a la tierra con la finalidad de que mate a Gilgamesh, más en ayuda de éste último acude su amigo Enkidu,  y mata al toro; ello conlleva una ofensa a los dioses y es condenado a muerte.




Con la muerte de su amigo, Gilgamesh no sólo cae en un profundo dolor, sino que sucumbe a su propia mortalidad y viene a cuestionarse el valor de la vida y de todos aquellos logros a los que hacemos frente hasta la muerte. Es así que Gilgamesh inicia una búsqueda del significado de la vida, atravesando montañas y océanos, hasta que al final se encuentra con Utnapishtim, el cual le da dos oportunidades de inmortalidad, si bien en ambas fracasa; en primer lugar, le resulta imposible permanecer despierto seis días y seis noches consecutivas, y en segundo lugar, no protege a una planta mágica, pues una serpiente se la arrebata mientras duerme. Al no haber podido conseguir la inmortalidad, el barquero Urshanabi le retorna a su casa, y es entonces cuando escribe su historia.




Esta sencilla, pero a la vez interesante historia, nos enseña el hecho cierto que no hay nada más difícil que encontrarle sentido a la vida y que para ello es del todo necesario acercarse a la muerte, al dolor, sentir el miedo, la angustia y reconocerse en la propia humildad; en definitiva, es la historia eterna del ser humano pues la importancia que le damos a las metas que nos forjamos en nuestras diferentes vidas es una falacia, la importancia es todo cuanto aprendemos a lo largo de las experiencias que superamos y las que no en el camino decidido a emprender.








FUENTES:
https://www.worldhistory.org
https://www.historia-nationalgeographic.com.es
Wikipedia.


domingo, 2 de octubre de 2022

Sidecars - 180 Grados (Videoclip Oficial)





BUENA NOCHE

BUENA MÚSICA



 

EL MUSEO DE MOSAICOS DE ZEUGMA.- TESTIMONIO HISTÓRICO DE LA HUMANIDAD.



El más que singular MUSEO DE MOSAICOS DE ZEUGMA se encuentra en la ciudad de Gaziantep (Turquía), y está considerado como el más grande de los museos de mosaicos del mundo, cuya superficie alcanza un área de 2.464 metros cuadrados.

Zeugma en griego se traduce como "conexión" o "puente", que dio el nombre a una gran ciudad que se extendía entre las dos orillas del río Eúfrates; su fundación la debemos a Seleuco I, también llamado Nicátor (el "vencedor"), quien hacia el año 300 a.C. sirvió bajo las órdenes de Alejandro Magno. Se la conocía inicialmente con el nombre de Seleucia a una de sus orillas y a la otra como Apamea, conectadas por medio de un puente; fueron los romanos los que la renombraron como ZEUGMA.






Zeugma se convirtió en una ciudad en la que llegaron a vivir entre 70.000 y 80.000 personas, y todo ello gracias que era un enclave obligado de la conocida como "Ruta de la seda", de ahí que fuera convirtiéndose en un núcleo en el que la clase social era mayormente adinerada y pudieron construirse extraordinarias villas, en las que abundaban todo tipo de lujos, entre ellos los más que famosos mosaicos que hoy podemos contemplar en el Museo.






Estos singulares mosaicos tenían las más variadas representaciones, desde la geométricas hasta las que abundaban en las escenificaciones mitológicas, bélicas e incluso retratos e incluso algunos de ellos incluían teselas a base de vidrio y cerámica; es del todo curioso el hecho de que estos suelos (a base de mosaicos) se situaban bajo una capa fina de agua de tal forma que su apariencia era aún más hermoso, sobre todo tratándose de temas relacionados con el mundo marino.







Desgraciadamente todo tiene su fin y fue hacia en el año 253 cuando la ciudad fue atacada por persas sasánidas, provocó la práctica destrucción de las hermosas villas y que sus habitantes huyeran o fueran masacrados; no obstante, muchos de estos mosaicos quedaron sepultados bajo las ruinas de la que en un tiempo fue una próspera ciudad.

Hacia finales del pasado siglo XX, Turquía empezó la construcción de una gran presa -BireciK- cerca del río Eúfrates, y ello ocasionó que zonas limítrofes -justamente donde se ubicaba la antigua ciudad de Zeugma- comenzaran a inundarse; más la comunidad arqueológica y científica internacional hizo una llamada en aras a rescatar toda esa belleza en forma de suelos de mosaicos, a la que respondió un mecenas y filántropo estadounidense David Woodley Packard.





De esta forma pudieron ser rescatados no sólo los suelos de mosaicos, sino numerosas piezas arqueológicas que se exhiben en el impresionante ZEUGMA MOZAIK MÜZESI, en la ciudad de Gaziantep, situada al sureste de Turquía; un museo en el que destacan dos deliciosas obras, una de ellas es una estatua en bronce única y en perfecto estado del dios romano de la guerra Marte, y la más importante el "Mosaico de la niña gitana", que está expuesto en la pared como si de un cuadro se tratase. Evidentemente, no es una niña gitana la que aparece reflejada en el mosaico sino que se le denominó en tal sentido a tenor de la poderosa atracción de sus grandes ojos marrones.







Este mosaico necesitó ser excavado en doce piezas en la década de los años 60 del pasado siglo XX y fue encontrado en la ciudad turca de Belkis, siendo vendido a la American Bowling Green State University en Ohio; no obstante, en 2012 regresó a su país de origen tras un acuerdo entre dicha universidad y el gobierno turco.






Todo lo que constituye el complejo del Museo abarca una superficie de 40.000 metros cuadrados, de los que 30.000 están cubiertos y en el que podemos conocer y disfrutar de todo tipo de objetos arqueológicos desde columnas, fuentes, objetos funerarios, esculturas e incluso pinturas parietales o rupestres que alcanzan hasta 150 metros cuadrados de superficie.





Todo un mundo de belleza e historia que no podemos ni debemos olvidar y, por supuesto, disfrutar, eso sí, viajando, la mejor forma de conocer todos los legados nos dejaron los que nos precedieron.



Fuentes:
Wikipedia.
https://www.elretohistorico.com


viernes, 30 de septiembre de 2022

Sam Smith, Kim Petras - Unholy



BUENA NOCHE


BUENA MÚSICA



 

Leiva, Natalia Lacunza - Premio de Consolación (Video Oficial)




BUENA NOCHE

BUENA MÚSICA




 

LA CATEDRAL DE SANTA CECILIA EN ALBI.- LA BÓVEDA DEL CIELO.




La excepcional Catedral o Basílica de Santa Cecilia, en la ciudad de Albi, situada en lo que es la zona sur del país galo, a primera vista nos da la impresión que estamos ante una fortaleza y no ante un edificio dedicado al culto religioso, cuya construcción se desarrolló a lo largo de dos siglos, entre 1282 a 1480, siendo comenzada por el obispo y vice-inquisidor de Francia Bernard de Castanet y consagrada por Luis I de Amboise en 1480.




Curiosamente, el contraste entre lo que es su apariencia exterior y la exquisita y excelsa decoración de su interior es lo que más nos llama la atención, en la que es una fortaleza obra maestra del gótico meridional, haciendo de la misma un castillo que sirvió de arma disuasoria para la defensa de la ciudad de Albi. Es más, a diferencia de las típicas catedrales como Notre Dame de París, Chartres o Reims, la catedral de Albi fue construida a base de ladrillo y no con piedra como era lo habitual.





Otro aspecto que distingue esta catedral son sus dimensiones y forma de planta, ya de su longitud es superior a los 110 metros, no obstante lo cual su ancho no supera los 35 metros; sus muros alcanzan los 40 metros y el campanario llega a los 78 metros. Asimismo, resulta del todo singular tener la sensación, al dar una vuelta al edificio, de estar recorriendo una muralla, con sus estrechas y elevadas vidrieras, y la espectacular bóveda que cubre la que es única nave del edificio, lo que permite más espacio para las capillas de los espacios laterales.

Y aún más que viene a destacar la sensación de fortaleza de la basílica es el hecho de que sólo tiene dos puertas, una muy pequeña situada en la zona norte y la principal que se encuentra en el lado sur; ésta última diseño de Dominique de Florence, con un estilo propio del gótico recargado.






En una visita a su interior, y ello con independencia de la solemnidad religiosa, nos sorprenden sus 18.500 metros cuadrados de frescos, que hacen de la Catedral de Santa Cecilia la más grande pintada en Europa, en la que podemos hacer una completa lectura de la Biblia, a tenor de sus bellísimas ilustraciones; es así que no podemos dejar de admirar los colores y sus diferentes y variados motivos geométricos y trampantojos.

Destacar uno de los más bellos órganos de Francia, de estilo clásico francés y que data de 1736, conocido como el órgano Moucherel fue una donación del arzobispo Armand Pierre de la Croix de Castries, en el que llama poderosamente la atención el buffet y su exquisita decoración, con unas dimensiones de 16,40 metros de ancho y 15,30 metros de altura (El buffet de los órganos es la estructura de madera en la que se contienen las cañas y los resortes del órgano en cuestión, y tiene como función la de ocultar y proteger la parte interna del mismo, si bien realiza la función de dirigir y amplificar su sonido y caja de resonancia).







Asimismo, la que fuera antigua sala del tesoro y de los archivos, la caja fuerte, contiene una exquisita variedad en lo que son objetos preciosos que van desde el siglo XIV al XIX, pertenecientes, en su momento, al Chapitre; otro "tesoro" es el facsímil del Mapamundi que se conserva desde el año 1.300 y que es un testimonio único de la historia de la Humanidad.

Y, por supuesto, dejo para el final los bellísimos frescos de la bóveda que destacan por su colorido y su gran tamaño, el color azul que es el famoso "azul de Francia", también se denomina "azul real", cuya composición lo es a base de lapislázuli y óxido de cobre, cuya extraordinaria calidad en materiales hizo posible su conservación.





Una de sus pinturas principales es la conocida con el nombre de El fresco del Juicio Final, una representación del Cielo, la Tierra y el Infierno; se cree que fueron pintores flamencos los que llevaron a cabo tal gigantesco mural entre 1475 y 1480, realizado al temple, con escenas alegóricas como las que hacen referencia a los siete pecados capitales; es de destacar el hecho de que esta catedral es la más pintada en todas las que se encuentras ubicadas en Europa, con el elemento común del colorido y el hecho de que sus autores eran importantes y reconocidos pintores; asimismo, su decoración es todo un lujo, lo que viene a contrastar con su aspecto rudo exterior, con reminiscencia castrense a lo que contribuye una enorme torre a los pies de la iglesia, con una altura que alcanza casi los 80 metros.







Su única nave interior se encuentra dividida en dos por el coro, en cuyo interior se encuentran dos filas con 120 sillas coronadas por pequeños baldaquinos, con un total de 72 angelotes que forman el coro celeste dirigido a Santa Cecilia.

Imposible dejar de realizar una visita esta magnífica obra artística como es la Catedral de Santa Cecilia, en Albi, por lo que os emplazo a que así lo sea en vuestra próxima escapada.







Fuentes:
Wikipedia.
https://www.ecured.cu
https://www.albi-tourisme.fr