sábado, 9 de febrero de 2019

CINE DE ÓSCAR.- ORIGEN (INCEPTION)



El hecho de que Christopher Nolan firmara la mejor versión de Batman de los últimos veinte años con "El caballero oscuro", no le impidió ofrecernos otra joya del séptimo arte, con su película "INCEPTION", traducida al castellano como "ORIGEN", y cuyo estreno tuvo lugar en Londres, el 8 de julio de 2010, siendo además ganadora de cuatro premios Óscar: mejor fotografía, mejores efectos visuales, sonido y montaje de sonido.

Christopher Nolan

Christopher Nolan está considerado como un maestro en lo que se considera la arquitectura fílmica y con ORIGEN se superó a sí mismo.


La sinopsis de la película nos acerca a conocer esta compleja y alucinante historia de ciencia-ficción, en la que Dom Cobb (Leonardo Di Caprio) junto con su compañero Arthur (Joseph Gordon-Levitt) son dos espías corporativos que trabajan en la "extracción" o medio de penetrar en el subconsciente para conocer sus secretos últimos, precisamente aquellos por los que alguien estaría dispuesto a pagar mucho, mucho dinero. Basándose en la circunstancia de que la piratería informática ya ha caído en desuso, es ahora nuestra mente el principal objetivo de conocimiento para así dominar y decidir por otro.



Evidentemente, se trata de una técnica desarrollada por militares, con la que Cobb se introduce en los sueños de las personas, dentro de su subconsciente, para de esta manera no sólo robar ideas o planes de toda naturaleza, sino para redireccionar el comportamiento de éstas.


A raíz de verse exiliado por espionaje, Cobb debe abandonar a sus hijos e intenta por todos los medios recuperarlos. Es así como conoce a un magnate Saito (Ken Watanebe), que le asegura que podrá conseguir que vuelva a los EE.UU. si realiza para él un especial trabajo.



El plan que Saito quiere que lleve a cabo no es una extracción, sino  una iniciación. ¿Qué es la iniciación? Sencillamente, o eso lo parece, la implantación tan profunda de una idea en el subconsciente de una persona, que ésta la considera suya.
Es así como Cobb reúne a su equipo para viajar hasta el más profundo subconsciente de su presa, el multimillonario Robert Fisher, Jr. (Cillian Murphy), que cambie completamente el rumbo de sus decisiones futuras, como heredero de su padre, recién fallecido.



En esta genial aventura en la que todos se implican no sólo quedan de manifiesto los miedos y las emociones más íntimas de Fisher Jr., sino de todo el equipo, incluido el propio Cobb que deberá de enfrentarse a las diferentes manifestaciones de su fallecida esposa, Mal (Marion Cotillard), quien intenta atraerle a un mundo onírico en el que vive atrapada.


Nos encontramos ante una cinta cuya proyección dura 148 minutos, pero todos ellos de auténtico thriller, una película no sólo novedosa en cuanto a su temática, sino también en lo que respecta a los medios técnicos que emplea para simular todas y cada una de las complejas escenas que se desarrollan en los diferentes niveles del subconsciente, siendo necesaria la construcción de mundo tan irreales como del todo singulares. Y es precisamente uno de los aspectos mejor conseguidos de esta película el hecho de que Cobb consigue moverse en esa línea tan fina que separa el mundo real del onírico, enfrentándose a todo lo que le retiene en el pasado.



Fascinante es decir poco de esta magnífica obra cinematográfica en la que Christopher Nolan se convierte en un auténtico mago; para ello nada mejor que hacer uso del tiempo/espacio para que la atención del espectador esté en continua actividad.
Los efectos visuales de los que Nolan se sirve nos permiten VER cómo ciudades, París y sus calles, se repliegan sobre sí mismas, escenarios que implosionan e incluso una pelea en gravedad cero en los pasillos de una planta de hotel.



Si a toda esta excepcional puesta en escena añadimos el reparto del film, con la presencia de Michael Caine, Tom Berenguer, Tom Hardy y Ellen Page, estamos ante una auténtica obra de arte de la que es imposible ver una única vez.




En la película nos encontramos, además, con una serie de elementos que nos llaman poderosamente la atención, como es el caso del Tótem, el más importante, que es utilizado por su dueño para averiguar si está soñando o no, lo cual no es del todo correcto, sino lo que viene a decirnos o descubrirnos es que el Tótem descubre para su propietario si está en el sueño de otra persona o no.


Su finalidad está más que clara y no es otra que evitar que quien lo usa quede atrapado en el sueño de otra persona, de ahí el hecho o circunstancia que solo el propietario puede revelar cuál es su tótem y como funciona.


Otro elemento que utiliza Nolan para plantearnos el hecho de si estamos en la realidad o en el sueño es el anillo de bodas que Cobb lleva en algunas ocasiones y en otras no. Algo que parece sin interés nos demuestra que en las escenas consideradas como sueños o de flashback el anillo estaba presente en su dedo, en la realidad, no.
De ahí que en la escena final de la película, cuando Cobb se reúne con sus hijos no lleva el anillo de boda, por lo que se deduce que vive en el tiempo real.


Y siguiendo con los conceptos que resultan interesantes de conocer nos encontramos con el "Limbo", que es un estado mental compartido, o espacio de sueño no construido, de ahí el hecho de que Cobb quede atrapado en el Limbo está justificado por la razón de que en el Limbo están sus creaciones.
Es más Cobb ha estado en varias ocasiones en el Limbo junto con su esposa, Mal.


En las escenas finales cuando Cobb se encuentra en EE.UU. con su suegro, éste lo lleva a su casa, donde juegan sus hijos, y es allí donde gira su tótem sobre una mesa, en tanto los niños corren a abrazarle.
La última escena nos ofrece la imagen del tótem girando....y nos quedamos sin saber si éste cae, sólo observamos que se tambalea, en definitiva, ¿hasta donde la realidad es un sueño....? ¿cuándo empiezan y terminan nuestros sueños?...


En gran medida, las películas de ciencia-ficción y otras que sin serlo están catalogadas dentro de esta categoría no son nunca contundentes con lo que supone debe de ser lo "que ocurre" y lo "que no ocurre", sino que dejan abiertas a la mente del espectador una realidad que es susceptible de numerosas interpretaciones, incluso la de que NO es una realidad.



Por último, la banda sonora de HANS ZIMMER no la obviéis, en tanto disfrutáis de "tantos mundos".....


Fuentes: 1001 películas que hay que ver antes de morir. Grijalbo.
www.sensacine.com
www.explicacion.net.


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