lunes, 13 de octubre de 2014

EL GORDO Y EL FLACO.- CON EL CINE EN LA SONRISA.


Buenos días que vienen cargados de agua, y de repente nos sorprenden con un sol espléndido. Contradicciones del tiempo, del atmósférico, me refiero, porque el que pasa, el que cada día vivimos, gozamos, sufrimos y se nos escapa sin apenas darnos cuenta, tiene aún muchas mas contradicciones y como que no nos damos cuenta.
Es por esa la razón que dando un total giro de 180º a mi post del día de ayer, hoy os propongo conocer la historia de una pareja de cómicos, que se hicieron célebres allá por la década de los años 30 y 40 del pasado siglo XX, y de cuyas películas fuimos mas que testigos los que nacimos y crecimos en los años posteriores, cuando acudíamos con nuestros padres al cine, en blanco y negro, la mayoría de las veces, y la televisión llegaba a nuestros hogares a través de una especie de caja maravillosa, por la que podíamos contemplar un mundo exterior que de otra forma no estaba a nuestro alcance.





Evidentemente, me estoy refiriendo, a EL GORDO Y EL FLACO, que fue el nombre con el que se conoció en España al dúo formado por los cómicos "Laurel and Hardy".
El actor estadounidense Oliver Hardy hacía el papel de El GORDO, pues gordo era, y el otro el flaco, obedecía, a su complexión, y su papel estaba encomendado al actor británico Stan Laurel.
Sus inicios, en los años 20, continuaron hasta mas o menos el final de la primera mitad del siglo XX y han sido considerados, al día de hoy, como una de las parejas mas divertidas de la historia del cine, porque, en efecto, amigos, sus parodias nos llegaban a través de sus películas con las que tanto solíamos disfrutar niños y mayores.




Tanto uno como otro, Laurel y Hardy trabajaban para la misma productora, mas inicialmente, sin formar pareja, tal y como participaron en la película muda "The Lucky Dog", que fue estrenada en el año 1921, para continuar en "45 Minutes from Hollywood", estrenada en 1926.
La idea de unir a ambos actores formando pareja cómica fue de Leo McCarey, quien propuso la dirección de una película titulada "The Second Hundred Years", en 1927, a Fred Guiol.
Sus inicios lo fueron en el cine mudo, y tanto en cortometrajes como en films de larga duración. Un hecho fundamental, por entonces, fue la aparición de la voz en el cine, y por ello, muchos actores, habituales del cine mudo, cayeron en desgracia, mas no fue ese el caso de Laurel y Hardy que vieron como sus esfuerzos en el cine empezaban a cosechar sus frutos, gracias a la capacidad de ambos tanto para el humor verbal como el visual.




Sus cortos iniciales, cuya duración no excedían de los veinte minutos -dos rollos-, y que producía la Metro Goldwyn Mayer fueron todo un éxito; si bien, poco a poco se convirtieron en producciones de tres y cuatro rollos, como es el caso de "Beau Hunks".
Su primer largometraje data del año 1929, aportando su presencia al film "Hollywood Revue of 1929". Un año mas tarde, trabajaron en su primera película en color, titulada "La canción de la estepa". Es ésta una película extraviada, de la que solo nos quedan algunos fragmentos y eso sí, su banda sonora completa.




Laurel y Hardy fueron protagonistas de su primer largometraje en el año 1931, bajo el título "Pardon Us", que tuvo un enorme éxito, lo que llevó a ambos a trabajar más en largos que en cortos. Ese primer éxito se vió refrendado por otros como "Pack Up Your Troubles", en 1932, "Fra Diávolo", "Sons of the Desert", en 1933, "Babes in Toyland", en 1934. Fue gracias al corto "The Music Box", con el que se hicieron merecedores del premio Oscar de Hollywood, al mejor cortometraje de comedia.



El desarrollo de la obra cinematográfica de Laurel y Hardy se decantó, definitivamente, por el largometraje -su último corto, datado en 1935, fue "Thicker than Water"-, por lo que sus siguientes películas se nos ofrecen ya aparecen como largos, y podemos destacar, entre ellas, "Bonnie Scotland", en 1935, "The Bohemian Girly Our Relations", ambas datadas en 1936, "Way Out West", conocida entre todos nosotros con "Laurel y Hardy en el Oeste, en 1937, de la que podemos recordar su mas que famosa canción "On the Trail of the Lonesome Pine" o "Swiss Miss" y "Block-Heads", en 1938.


La reiterada escena de la llama en el dedo



Y ahora, después de dar un pequeño repaso a su obra, vamos a quedarnos con el estilo de humor que compartieron con nosotros ambos artistas, Stan Laurel y Oliver Hardy, que se conoce como "slapstick", una especie de humor que se caracteriza porque en el mismo se exagera la violencia física, que también era común en los dibujos animados. De este tipo de humor existen diversas referencias, como por ejemplo, una escena de una película en la que mientras Hardy sujeta unos clavos en su boca, pues están ambos construyendo una casa, Laurel le da una palmada en la espalda, con lo que el primero se "traga" los clavos. Escenas que se consideran como "gags" y que, en conjunto, van conformando toda una película.





Es del todo evidente que muchas de estos "gags"  contienen elementos mas que surrealistas, como es el famoso gesto de Laurel, tantas veces repetido, y que creo que todos recordamos, que al chasquear el pulgar, haciendo como que enciende un mechero, sus dedos nos regalan con una llama con la que enciende una pipa. Hardy intenta hacer lo mismo, pero lo único que consigue es que la mano le salga ardiendo.
Otra de las "técnicas" cómicas que empleaban en sus films era la conocida como "tit-for-tat", o lo que es lo mismo, "esto por aquello",y consiste en que Laurel y Hardy se deciden por destrozar, en una de tantas peleas en las que se ven inmersos, un objeto mas que especial de su oponente, en tanto éste asiste atónito a la escena. Es entonces, cuando la pareja empieza a destrozar uno tras otro todos los objetos que van encontrando hasta terminar con todo lo que es susceptible de ser roto en mil pedazos. Sin mas.




No cabe la menor duda, de que las personalidades que tanto Stan Laurel como Oliver Hardy ofrecen al espectador son muy distintas, mas coinciden en que ambos son rematadamente TONTOS, unos tontos optimistas y alegres, y pese a los enfrentamientos entre ellos, son eternos amigos, como niños inseparables, uno de otro. 




Y aunque no lo creamos, su aspecto fue especialmente cuidado, pues potenciaron, en gran medida su físico, con la finalidad de obtener determinados resultados. De esta forma, Stan aparece con el pelo corto por los lados, eso sí, mas largo en la parte superior (podríamos fácilmente decir que iba "a la última"), con ello conseguía aparentar una especie de aspecto asustadizo y para ello se empeñaba en tirarse de los pelos cuando tenía miedo o en situaciones que le resultaban embarazosas. Y aunque parecía tener los pies planos, nada mas lejos de la realidad, consiguió dichos andares quitándole el tacón a los zapatos. Ambos representaban una imagen en consonancia con cierta formalidad británica, pues iban siempre provistos de sus correspondientes sombreros bombín, y su lenguaje era cuidado y para nada utilizaban expresiones groseras. Eran dos verdaderos caballeros, eso sí, envueltos en las mas absurdas de las peripecias.




Mas ¿cómo eran ambos en la vida real? Por supuesto, muy diferentes. Stan Laurel, el flaco, era un hombre ambicioso, activo, y sin lugar a dudas era el que lideraba la pareja, en tanto, Oliver Hardy era un hombre mucho mas tranquilo y menos amante de las aventuras que su personaje.  Hasta tal punto era importante la presencia de Stan Laurel en la pareja, que era él quien se encargaba siempre de revisar los guiones, llegando a veces a reescribirlos, supervisaba todo, desde los actores hasta el punto de que controlaba toda la situación. Hardy, se dejaba llevar.




Y curioso, dado el éxito que tuvieron en inglés sus obras, ambos actores optaron por doblar en otros idiomas éstas, utilizando sus propias voces, lo que les suponía un mas que arduo trabajo. De esta forma se adaptaron al alemán, frances, italiano y español, por lo que queridos amigos, las voces que escuchamos cada vez que tanto Stan Laurel como Oliver Hardy interpretan sus papeles en sus películas son las suyas, para nada dobladas al español. Todo un mérito.




Pero como toda pareja, tiene sus días de gloria y otros de decadencia y ello es lo que vino a suceder con nuestros queridos EL GORDO Y EL FLACO, pues las disputas entre ambos se sucedían, y Hal Roach, trabajando ya entonces para la United Artis, y siendo el que distribuía sus películas se decidió por "despedir" a Laurel. De esta forma encontró otra pareja para Oliver Hardy, Harry Langdon; pero, evidentemente, se equivocó y supo reconocer su error, contando, nuevamente, con la presencia de Stan Laurel, y juntos, éste y Oliver Hardy rodaron dos películas para Roach antes de dejar definitivamente el estudio en 1940.


Recuerdo de nuestro cómicos en
The Coronatio Hall Theatre, Ulverston, Cumbría,
England

El bagaje de ambos cómicos les llevó, en su esperanza de trabajar con mayor libertad, a la Fox y despues a la MGM. Mas su labor dentro de la producción estaba muy limitada por las exigencias de los estudios, por lo que su trabajo cinematográfico se redujo no solo en calidad, sino también en cantidad. Eso sí, podemos destacar una película "Jitterbugs", de la Fox,  que fue muy bien aceptada, mas pasados los años. 



Mas que simpáticas escenas de sus films

En 1949, Oliver Hardy trabajó en sendos films sin la compañia de Stan Laurel. La primera de ellas en una película protagonizada por John Wayne,  "The Fighting Kentuckian", como actor de reparto. Su compañero de toda la vida, Stan Laurel estaba en tratamiento por su diabetes, por lo que Oliver trabajó también en otra película "Riding High" con Bing Crosby. No cabe la menor duda que Oliver Hardy era un buen actor, pero Stan Laurel le ganaba a la distancia.

Fue en el año 1951 cuando rodaron la última de sus película "Robinsones Atómicos", que también se conoce con el nombre de "Utopía". El hecho cierto es que el rodaje fue mas que complicado, sus criticas fueron pésimas y marcó la decadencia de la tan querida pareja de cómicos.




Fue pasado algún tiempo, y en tanto sus seguidores pensaban que ambos habían fallecido, que hicieron su aparición en un programa de la televisión norteamericana, para un programa en directo, que se titulaba "This is your life" (nada mas a propósito). Fue mucho mas que un éxito de público y nuestra pareja de cómicos negociaron un contrato para el programa de televisión, que llevaría por título "Laurel and Hardy´s Fabulous Fables", una estupenda idea, con un guión mas que original, pero que la mala salud de ambos impidió que se llevara a cabo. Fue un momento muy emocionante cuando ambos comparecieron, para despedirse de su audiencia.



¡Obligadas sonrisas!

La mala salud hizo mella en ambos actores, Hardy, se sometió a una extricta dieta y rebajó mas de 60 kilos de peso; ello, evidentemente, supuso un cambio físico radical e incluso sus amigos no lo reconocían bajo tal apariencia. Mas lejos de serle beneficioso, mentalmente, se vió afectado, y cayó en una profunda depresión. El 14 de septiembre de 1956, sufrió un derrame cerebral masivo que le dejó totalmente inmoviliado, y su fallecimiento tuvo lugar cerca de un año mas tarde el 7 de agosto de 1957, todo ello derivado de un accidente vascular.




Stan Laurel sobrevivió ocho años a Oliver Hardy, mas ya no quiso nunca volver a actuar. En 1960 recibió un Oscar honorífico por su contribución a las comedias cinematográficas; no obstante, rechazó asistir a la gala y el Oscar en cuestión fue recogido por el también cómico Dany Kaye. 
Mas su vida no se limitó al hecho de dejar de actuar, sino que acostumbraba a recibir las visitas de numerosos cómicos, entre ellos Jerry Lewis y Dick Van Dyke, e incluso, llegó a escribir chistes y guiones para sus amigos. Stan Laurel falleció de un ataque al corazón, en su casa de Santa Monica, en el año 1965, y gracias a su afición por la televisión, que veía compulsivamente, supo del reconocimiento del trabajo de la pareja Oliver and Hardy.




Mas la "vida cinematográfica" de El Gordo y El Flaco no terminó con el fin de su existencia terrenal, sino que a mediados de los 60, Larry Harmon se hizo con los derechos de imagen de la pareja de cómicos y empezó a producir versiones animadas, como "Laurel and Hardy", con Hanna-Barbera Production.
Y es llegado el día de hoy que en toda videoteca que se precie podemos encontrar las películas de estos dos genios del humor, y la televisión, que, a través de sus distintos canales, nos ofrece alguna que otra de sus interpretaciones.



Para todos aquellos que conocemos ya la madurez, las películas de EL GORDO Y EL FLACO eran una constante en nuestras vidas; todos recordamos sus peripecias, sus voces, tan características, sus gestos, tan propios. Para todo amante del cine, la LEYENDA de STAN LAUREL y OLIVER HARDY es mucho mas que eso, una leyenda, una forma de expresión del sentido del humor que, hasta el día de hoy, nadie ha sabido explorar y "rejuvenecer", dándole una nueva visión.



Estaría bien asistir a otra versión de EL GORDO Y EL FLACO, mas ya no serían ellos, y el original, como siempre, es el que cotiza, por mucho que la copia sea mas que perfecta.
Gracias amigos todos por los que me habéis seguido en el día de hoy, en este "post" tan diferente a los que os tengo acostumbrados, pero creo que merece la pena,  pues conseguir una sonrisa, en cualquier momento, y aunque sea por el mas absurdo de los motivos, nos lleva a decir esa tan sentida frase: "¡Qué arte!". Y eso es lo que es, en definitiva, ARTE.




BUEN DIA -Y DIVERTIDO- A TODOS


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